En 2017 cayeron en nuestras manos unos cuantos volúmenes de literatura, poesía y cultura japonesa. Fue un año que disfrutamos especialmente por la cantidad de clásicos, ensayos y novelas contemporáneas que logramos leer. Agradecemos a las editoriales que han tenido la cortesía de enviarnos ejemplares y esperamos que 2018 nos permita seguir disfrutando y compartiendo más literatura japonesa.

Clásicos y rarezas

El diario de la dama Murasaki (Murasaki Shikibu nikki. Satori), Murasaki Shikibu. El diario de la dama Murasaki es una obra que destaca no sólo por su retrato de la atmósfera de la corte Heian y por la agudeza de las observaciones de su autora, sino también por mostrarse como un verdadero “periscopio” de una era caracterizada por el refinamiento cortesano.

Cuentos de lluvia y de luna (Ugetsu Monogatari. Trotta), Ueda Akinari. Considerado por la crítica como uno de los máximos exponentes de la literatura clásica japonesa en el género de lo fantástico y sobrenatural, se trata de un volumen de relatos representativos del estilo de Ueda Akinari, plagados de referencias históricas y culturales que pondrán a prueba al lector contemporáneo.

La Gran Pacificación (Taiheiki, Trotta), anónimo. Una crónica de ese Japón que se encuentra en el imaginario colectivo de muchos lectores: el de los guerreros, los shogunes, las batallas y las damas de la corte. Como señala el profesor Carlos Rubio, “un monumento imperecedero de las letras de Japón.

El diario de la dama Izumi (Izumi Shikibu nikki, Satori), Izumi Shikibu. Una obra del siglo XI en el que su protagonista, una innominada dama de la corte, abre los muros de palacio para ofrecer una refinada visión del mundo cortesano y de los usos amorosos entre personajes de la familia real y miembros de la corte.

Novela contemporánea del siglo XX y XXI

Cerezos en la oscuridad (Satori), Ichiyō Higuchi. Una mirada hacia la mujer que captura momentos vitales que comunican al lector la opresión a la que les se sometía en el Japón del siglo pasado, no tanto aplastadas por el hombre (que lo eran) sino por una sociedad que las relegaba a un papel inferior y sumiso. Dramas ocultos e invisibles que Ichiyō Higuchi desvela con una prosa sencilla pero firme.

Geishas rivales (Udekurabe, Alba), Nagai Kafu. Nagai Kafu relata la tradicional relación entre una geisha y su danna casado, pero da un paso más y acerca su lupa hacia el interior de la protagonista, mostrando sus problemas diarios, sus dudas y contradicciones y esa rivalidad a la que se refiere el título de la novela entre otras compañeras de profesión. Como telón de fondo, el ambiente y los personajes del mundo de los barrios de placer del Tokio de principios del siglo XX.

El camarada (Ático de los libros), Takiji Kobayashi. Literatura en clave política con claros tintes autobiográficos que se disfruta tanto por la vigencia de sus ideas como por la gran capacidad de Takiji Kobayashi para trazar unos personajes y unos escenarios donde el miedo, la opresión y la injusticia se entremezclan con momentos de ternura y esperanza. Literatura proletaria que trasciende épocas y lugares.

Kanikosen. El pesquero (Ático de los libros), Takiji Kobayashi. Uno de los grandes clásicos de la literatura japonesa, una novela comprometida con los derechos del proletariado escrita para denunciar los abusos a los que estaba sometido y fomentar la lucha colectiva. Más que un libro-denuncia, Kanikosem. El pesquero pretende sacudir conciencias, y lo hace una prosa directa y efectiva, de enorme calidad y compromiso.

Vita sexualis (Trotta), Mori Ogai. Una curiosa obra a la que merece la pena acercarse no tanto por lo que pudiera tener de escandaloso, que no lo tiene, sino por conocer de primera mano el punto de vista de un escritor de la talla de Mori Ogai hacia cuestiones como el despertar sexual, el paso de la niñez a la etapa adulta o problemas literarios como la excesiva presencia de los postulados del Naturalismo en la literatura japonesa de principios de siglo.

Tatuaje (Rey Lear), Junichiro Tanizaki. Seikichi, artista y pintor en el pasado, decide hacerse tatuador para experimentar un cierto placer sádico al infringir dolor a sus clientes. Obsesionado por encontrar el lienzo más perfecto para su obra, un día conoce a una aprendiza de geisha que responde a sus inquietudes y decide que le tatuará a toda costa un motivo de su elección. Tras el encuentro, el lector asistirá al desvelamiento paulatino de la verdadera personalidad de ambos personajes.

El marino que perdió la gracia del mar (Alianza), Yukio Mishima. Una de esas novelas capaces de impactar al lector por su delicadeza y, al mismo tiempo, crueldad. De este tipo de contrarios se nutre, precisamente, la narración de Yukio Mishima, construida sobre elementos antagónicos que dan lugar a una historia de enorme potencia y poesía.

El mapa calcinado (Eterna Cadencia), Kobo Abe. En esta novela de apariencia policial, se narran las pesquisas de un detective privado por encontrar al señor Nemuro, quien ha desaparecido misteriosamente. La mujer del hombre y su cuñado, un individuo oscuro con intenciones no claras, orbitarán a su alrededor ofreciendo en su camino pistas y puntos de partida, en el que la falta de motivo y de evidencias marcarán su obsesiva investigación. Muy pronto la lineal investigación se transformará en un laberinto infinito de hipótesis, especulaciones y mentiras, en el que cada pista será reducida hasta el absurdo.

La escopeta de caza (Anagrama), Yasushi Inoue. Una nouvelle con la que Yasushi Inoue obtuvo el prestigioso premio Akutagawa. Se trata de una auténtica joya narrativa, en la que la economía de medios y un tratamiento sutil del fondo de la historia da lugar a uno de los mejores relatos cortos del escritor japonés, donde la intensidad y el dramatismo se van “cociendo” poco a poco en una historia de adulterio contada desde el pasado y el recuerdo.

Escandalo (Edhasa), Shusaku Endo. Una sorprendente novela que nos sitúa cara a cara ante un Shusaku Endo desconocido, que en su novela explora los claroscuros de la condición humana con el telón del pecado de fondo. Una obra inteligente que plantea personajes y circunstancias morales que harán reflexionar al lector.

Máscaras femeninas (Alianza), Fumiko Enchi. Máscaras femeninas es una historia de aparente sencillez sobre la mentira y la venganza que permite a Fumiko Enchi explorar la psicología de sus dos mujeres protagonistas, al tiempo que retrata la época en la que ambienta la trama de Máscaras femeninas, los años 70, con sutil y firme pulso.

Lecturas de los rehenes (Funambulista), Yoko Ogawa. Un grupo de turistas japoneses es secuestrado por unos terroristas. Al finalizar el drama, los efectivos policiales descubren en el lugar de los hechos restos de relatos de estas personas, historias íntimas que los secuestrados se contaron durante ocho noches para darse ánimos. un libro que se disfruta gracias a un planteamiento intimista y poco emocional, demostrando que la escritora nipona es una de las voces narrativas japonesas contemporáneas que conviene seguir.

Algo que brilla como el mar (Acantilado), Hiromi Kawakami. Algo que brilla como el mar es una de esas novelas amables que se disfrutan sin exigencia ni incertidumbre. Para amantes de la literatura de Hiromi Kawakami y para aquellos que deseen sumergirse en una de las corrientes de la narrativa nipona actual.

Si los gatos desaparecieran de este mundo (Alianza), Genki Kawamura. Una novela japonesa que juega, no obstante, con códigos y gustos muy occidentales. La historia, tratada con sencillez y rayando cierta sensiblería, se lee con rapidez y ofrece momentos de reflexión acerca de nuestra condición en la sociedad, la soledad o las relaciones familiares. Para los amantes de las historias con moraleja.

La casa del álamo (Nocturna Ediciones), Kazumi Yumoto. Un libro tierno y cálido que se disfruta por su falta de pretensiones y sencillez. Se trata de una historia optimista que examina la relación de las personas con la muerte de sus seres queridos, sin grandilocuencia y con un tono casi ingenuo que permite empatizar con su sencillo planteamiento.

Poesía japonesa

Gato sin dueño (Satori), Tan Taigi. Gato sin dueño es una selección de haikus que permite tener una primera toma de contacto con la refinada y vital obra poética de Tan Taigi. Una poesía de emociones y sensaciones elaborados con pulso y honestidad. Pura belleza.

Violeta agreste (Satori), Chiyo. La recopilación Violeta agreste ofrece la privilegiada oportunidad de acercarse a una de las poetas más interesantes del género, una figura brillante cuyo talento fue capaz de componer poemas de exhuberante belleza y composiciones pictóricas y descriptivas de gran sugerencia.

Venecia (Ponent Mon), Jiro Taniguchi. Un texto que prescinde de la acción y que, enhebrada con un fino hilo argumental, cristaliza en un tiempo detenido como si de un insecto dentro de un ámbar se tratase. Recuerdo, soledad o familia son algunos de los temas recurrentes en la obra de Jiro Taniguchi, presentes en esta Venecia que cobra protagonismo por sí misma en su evocadora cotidianidad. Un luminoso y preciosista ejemplo del mejor Taniguchi.

Recoge la luz del sol con las manos (Aguilar), Toyo Shibata. Los recuerdos, la nostalgia, la mirada al pasado son asimismo constantes de Recoge la luz del sol con las manos, un libro lleno de pequeños detalles que, sin ser una obra de culto, es capaz de emocionar con la sencillez de sus fragmentos de vida.

Ensayos sobre cultura japonesa

Mi individualismo y otros ensayos (Satori) Natsume Sōseki. Un libro indispensable que no ha quedado desfasado en absoluto. La visión de Natsume Sōseki acerca de la realidad de su sociedad y su país es de gran modernidad y aplicable en muchos aspectos a nuestra propia época. También es un medio para entender una época tan fascinante, compleja y contradictoria como la Meiji.

Japón especulativo. Relatos asombrosos de fantasía y ciencia ficción (Satori), VV. AA. Pensada para los amantes del género y curiosos que busquen conocer otras facetas de la literatura nipona, Japón especulativo. Relatos asombrosos de fantasía y ciencia ficción es un recorrido ecléctico y sorprendente por algunos ejemplos de la ciencia ficción japonesa, en la que el lector encontrará relatos de todo tipo que impactan, emocionan e incomodan dando lugar a una poliédrica mirada hacia la literatura “ci-fi” nipona.

Otros libros que leímos en 2017

Otros libros que cayeron en mis manos en 2017 y cuya reseña saldrá publicada en koratai en 2018 han sido la novela negra de Seicho Matsumoto La chica de Kyushu (Libros de Asteroide), Tinieblas de un verano, de Takeshi Kaikō (Sexto piso), Los años de espera, de la escritora Fumiko Enchi o Hôzuki, la librería de Mitsuko, de Aki Shimazaki (Nórdica Libros).

Bonus track: una coreana infiltrada

Han Kang no es una escritora japonesa sino surcoreana. Sin embargo, en el contexto de la literatura asiática nos ha parecido necesario destacar la publicación y lectura de La vegetariana (:Rata_ books). Se trata de una novela excelente que no deja indiferente a nadie: perturbadora, extraña, incómoda… todo un puñetazo en el estómago gracias a una historia sobre la soledad, la presión social y la locura.

¿Y vosotros? ¿Qué libros japoneses leísteis el pasado año y querríais recomendar?