Cuentos de lluvia y de luna (Ugetsu Monogatari) está considerado por la crítica como uno de los máximos exponentes de la literatura clásica japonesa en el género de lo fantástico y sobrenatural, y su autor, Ueda Akinari (1734-1809), uno de los principales narradores de historias de misterio y suspense del siglo XVIII.

Para Kazuya Sakai, traductor y autor de la introducción a la edición de Trotta, editorial que publica estos Cuentos de lluvia y de luna, Ugetsu monogatari es “sin discusión la obra más representativa, la más cuidada y con valor de manifiesto literario de Ueda Akinari“.

Cuando el autor publicó en 1734 este volumen de ocho relatos, ya no era costumbre escribir lo que se conoce como monogatari (cosas contadas o recitadas), un género novelístico  que designa a las obras clásicas de los siglos IX al XV y que tiene como uno de sus mayores referentes al célebre Genji Monogatari de Murasaki Shikibu. Se trata por tanto, de una obra particular en el contexto literario en el que fue escrito y, al mismo tiempo, una de las iniciadoras de los llamados “libros de lectura” o yomihon.

Los relatos de ‘Cuentos de lluvia y de luna’ tienen como denominador común el mundo de los espíritus, los demonios y las apariciones espectrales. 

Cuentos de lluvia y de luna aborda un mundo donde suceden acontecimientos sobrenaturales, donde los espectros dialogan con los vivos y los elementos fantásticos circundan a los individuos. De este modo, los relatos tienen como denominador común el mundo de los espíritus, los demonios y las apariciones espectrales, explorando al mismo tiempo emociones humanas como la pasión, el sufrimiento o la venganza, si bien Cuentos de lluvia y de luna también trata la soledad y la tristeza, así como la situación de seres que aún deben lidiar con su pasado para desligarse de su anterior condición de ser humano.

En este sentido, Ueda Akinari aborda el mundo de lo sobrenatural y los aparecidos modulando el tipo de entidades sobrenaturales que pueblan sus relatos. El más habitual es el fantasma o aparecido, un ser fallecido recientemente o hace tiempo que mantiene sus rasgos habituales (presente en los relatos “Shiramine”, “Cita en el día del crisantemo”, “Buppōsō” o “La cabaña entre las cañas esparcidas”). También esboza Ueda Akinari el espíritu viviente de un ser vivo o ikisudama, un ser maléfico consumido por una pasión violenta que busca atormentar a otros individuos (lo encontramos en “El caldero de Kibitsu”). Por último, en relatos como “La impura pasión de una serpiente” surgen animales fantásticos capaces de mutar en seres humanos.

Por su parte, el estilo de Cuentos de lluvia y de luna se caracteriza por representar lo que los japoneses denominan como prosa narrativa “elegante”, una mezcla de “hechos, pseudohechos, leyendas y ficción, con cierto toque decorativo que proporciona un aura de elegancia y erudicción al tema.” Un estilo que exige al lector un conocimiento de la literatura e historia japonesas por las densas referencias históricas y artísticas que subyacen en los relatos. En este sentido, en las historias encontramos tanto fuentes chinas como menciones de obras representativas de la cultura nipona, lo cual compone un volumen exigente con el lector. Además, Ueda Akinari muestra una voluntad de mezclar lo clásico antiguo (en tema y forma) con el ukiyo popular, tamizado con un refinamiento lingüístico “que no excluye lo histórico ni lo coloquial“.

Los ocho relatos de Cuentos de lluvia y de luna

El relato que abre el volumen se caracteriza precisamente por representar este tipo de estilo al que hacíamos referencia anteriormente. “Shiramine” tiene como protagonista al  monje Saigyō (1118-1190), que una noche recibe la visita del espectro de un emperador fallecido, que le habla de su poder para influir en la suerte de sus enemigos. En realidad, es un relato inspirado en las revueltas Hogen y Heiji, ofreciendo un minucioso análisis de los motivos que provocaron esas revueltas.

Cita en el día del crisantemo” se centra en una relación de amistad abocada a la fatalidad. Se trata de un relato basado en un original chino que destaca por la caracterización de los personajes y que el escritor Haruki Murakami cita en su novela Kafka en la orilla.

La cabaña entre las cañas esparcidas“, por su parte, tiene como protagonista a una mujer de humilde clase social que trata de defender su virtud en medio de la guerra civil que asoló Japón en el siglo XVI y, como el anterior relato, también éste se basa en un original chino. Separada de su marido durante siete años, se produce no obstante un reencuentro en un contexto sobrenatural entre la protagonista y su marido.

Para Kazuya Sakai el cuarto relato de Cuentos de lluvia y de luna es “una pequeña obra maestra rica en humor y poesía“. Si en otros relatos el aspecto sobrenatural de los aparecidos tiene un componente lúgubre, en “Carpas como las soñadas” propone una fábula en la que un monje llamado Kōgi, pintor de gran destreza, se transforma en una suerte de pez durante un sueño.

Buppōsō” se basa, por el contrario, en las convenciones estructurales del teatro noh, presentando un relato en el que el fantasma de un guerrero se aparece a un monje en el célebre monte Kōya. Acunado por el canto del misterioso pájaro buppōsō, el protagonista y su hijo se ven sorprendidos por la aparición de Toyotomi Hidetsugu, que vaga en el mundo de los vivos acompañado de un séquito de guerreros y sirvientes.

El caldero de Kibitsu” es un relato de horror y suspense en la que Isora, una mujer humillada, amargada y celosa sufre una transformación por culpa de los celos, un relato que también conecta con “La impura pasión de una serpiente“, que aborda la transformación de una mujer en serpiente, basada en un relato chino del siglo XVIII.

Por último, “El capuchón azul” habla del amor loco que sufre un monje hacia un niño que toma como ayudante.

Cuentos de lluvia y de luna es, en definitiva, un volumen de relatos representativos del estilo de Ueda Akinari, plagados de referencias históricas y culturales que pondrán a prueba al lector contemporáneo.

Ficha bibliográfica
Ueda Akinari, Cuentos de lluvia y de luna (traducción, introducción, notas y comentarios de Kazuya Sakai), Madrid, Trotta, 2010, 240 páginas.