Japón está también en los libros (el slogan es de la editorial Satori y realmente tienen razón). Si eres un amante de la cultura japonesa y quieres viajar al País del Sol Naciente sin moverte de casa, te proponemos un viaje por algunas de las ciudades más bellas e interesantes de la geografía nipona a través de algunos libros. ¿Empezamos?

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Nagasaki

La moderna Nagasaki, al sudeste de Japón, es, junto a Hiroshima, una ciudad lastrada por los acontecimientos de la Segunda Guerra Mundial. Un escenario que la escritora canadiense-japonesa Aki Shimazaki utiliza como telón de fondo para construir el arco argumental de las cinco novelas que componen el ciclo El quinteto de Nagasaki (compuesto por las novelas Tsubaki, Hamaguri, Tsubame, Wasurenagusa y Hotaru) y publicado entre 1999 y 2004. El punto de partida es la historia de Namiko, una mujer cuya madre, Yukiko, le lega al morir un oscuro secreto: en el día en el que cayó la bomba atómica sobre la ciudad, asesinó a su padre.

Fukuoka

Fukuoka es una de las principales ciudades de la isla de Kyushu, la isla más meridional de Japón. Se trata de una urbe vibrante y atractiva situada en una región de la que se dice que albergó el nacimiento de la civilización japonesa. Kyushu es el lugar de origen de la protagonista de la novela policíaca de Seicho Matsumoto La chica de Kyushu, y Fukuoka el escenario de la estremecedora El mar y veneno, de Shusaku Endo, un relato que ahonda en el sentimiento de culpa, centrándose en las actividades de varios doctores en un hospital de Fukuoka en la que se practicaron vivisecciones con prisioneros durante la Segunda Guerra Mundial. Una novela intensa y contenida a la que merece la pena acercarse.

Hiroshima

Hiroshima es una de las ciudades más (tristemente) célebres de Japón. Son varias las obras que han abordado los terribles acontecimientos vividos por su población durante la Segunda Guerra Mundial (Apuntes de Hiroshima, de Kenzaburo Ôe, Lluvia negra, de Ibuse Masuji, Flores de verano, de Tamiki Hara o Renacer de las cenizas, de Akiko Mikamo), pero nos quedamos con la mirada del periodista Suso Mourelo, que en Tiempo de Hiroshima presenta al lector una ciudad viva y luminosa, más allá de los dolorosos recuerdos que inevitablemente conlleva la historia de esta ciudad del oeste de Japón.

Osaka

Osaka es una de las ciudades más vibrantes de Japón y uno de los destinos obligados del país. Se trata de una urbe moderna con una interesante vida cultural y comercial. Teru Miyamoto la utiliza en Gente de la calle de los sueñosuna novela donde se entrecruzan varias historias de los moradores de un barrio comercial de las afueras de la ciudad de Osaka. Un conjunto de historias independientes en las que sus personajes aparecen y desaparecen teniendo como denominador común un espacio, el barrio comercial al que hace referencia el título.

Kioto

Kioto es sin duda uno de los lugares más hermosos de Japón. La «ciudad de los mil templos regala al visitante un espectáculo de tradición, naturaleza y belleza donde el tiempo parece haberse detenido. Yasunari Kawabata retrató en 1962 la antigua capital imperial en Kioto, una novela en la que la ciudad no es sólo un decorado de fondo, sino un ente vivo. Kioto fluye al ritmo de las estaciones, y los estados de ánimo de sus habitantes se traducen y reflejan en los cambios de la naturaleza.

Shinshiro

La actual ciudad de Shinshiro (prefectura de Aichi) fue varios siglos atrás el escenario de una de las batallas más célebres de la historia japonesa: la batalla de Nagashino (1575).  En medio de sus hermosos bosques y montañas se enfrentó el poderoso clan Takeda contra la alianza de los clanes Oda y Tokugawa. Una batalla que recrea el escritor Koda Rohan en El samurái barbudo (1896), un fascinante relato sobre la religiosidad, el honor, la lealtad, la amistad o la búsqueda de la inmortalidad encarnada en un grupo de samuráis.

Península de Izu

Al pie del monte Fuji, y rodeada de algunas de las playas más bellas de Japón, la Península de Izu (prefectura de Shizuoka) es una de las regiones turísticas más apreciadas de Japón. A ello contribuye su proximidad a Tokio, sus verdes colinas, sus spas y balnearios. Un lugar de singular belleza que sirve de escenario para Tsugumi, de la escritora Banana Yoshimoto, una conmovedora historia sobre el paso de la niñez a la edad adulta, sobre los recuerdos y las amistades perdidas.

Manazuru

Manazuru es una ciudad situada en una pequeña península de la bahía de Sagami, al suroeste de la prefectura de Kanagawa. El cabo en que termina muestran unas fascinantes y oníricas vistas que sirven como telón de fondo para la novela Manazuru. Una historia de amor, de Hiromi Kawakami, un relato sobre el tiempo y la lenta recomposición de las personas heridas por la ausencia de un ser amado.

Kamakura

Visitar Kamakura es obligado para todos los que quieran acercarse al corazón de la tradición y el arte nipones. Muy cercana a Tokio, Kamakura cuenta con una de las estatus de Buda más reconocibles de Japón y un conjunto de hermosos templos en cuyos jardines es una delicia perderse. El rumor de la montaña, del premio Nobel Yasunari Kawabata esta ambientada precisamente en esta ciudad.

Tokio

Imposible pensar en visitar Japón sin recalar en su capital. Tokio es una ciudad fascinante llena de contrastes, llena de tradición, modernidad, cultura y lugares bellos y sorprendentes que visitar.

Es difícil quedarse con unos pocos libros que estén ambientados en la ciudad de Tokio, ya que han sido muchos los autores que han situado sus novelas en las calles y rincones tokiotas. Furari (2011) es una preciosa novela gráfica en la que el gran Jiro Taniguchi ilustra los paseos de un jubilado por el antiguo Edo (Tokio, como se denominó antes de la restauración Meiji), ideal para recorrer a pie el Tokio del siglo XVIII. Para aquellos que quieran acercarse al Tokio de principios de siglo, el de las geishas y las tradiciones, son muy recomendables las novelas de Nagai Kafu, como Una extraña historia al este del río o su célebre Geishas rivales. El Tokio más nocturno y canalla también puede recorrerse en las truculentas páginas de Grotesco, de Natsuo Kirino, o en las de Sopa de miso, de Ryu Murakami, donde su protagonista se gana la vida como guía para extranjeros por los locales de los barrios de la industria del sexo de Tokio. Otras novelas con la ciudad de Tokio como escenario son la imprescindible Yo soy un gato, de Natsume Soseki, Tokio Blues de Haruki Murakami, Tonbo, de Aki Shimazaki o El expreso de Tokio, de Seicho Matsumoto, entre otras.

Monte Zao

El Monte Zao está considerado como una de las grandes joyas de la naturaleza nipona y como una de las montañas más bellas de Japón. Contiene una zona volcánica en la que se encuentran varios onsen o manantiales de aguas termales y en invierno es una zona para practicar ski muy valorada por los japoneses. En Kinshu. Tapiz de otoño (1982), de Teru Miyamoto, el monte Zao es el escenario del encuentro de Aki y Yusuaki, un pareja separada desde hace años que comienzan a intercambiar una serie de cartas donde los recuerdos y la reflexión sobre su relación conyugal dan lugar a una novela que reflexiona sobre el amor y la infelicidad.

Hakodate

El viaje que emprendió Isabella Bird en el siglo XIX por el País del Sol Naciente merecería un recorrido geográfico aparte de este mapa. Fue la primera mujer que se adentró por el Japón más desconocido, aquel al que los occidentales de finales del siglo XIX no se atrevieron a visitar. Lo relata en Japón inexploradodonde cuenta su viaje desde Tokio hasta la isla de Hokkaido, donde recabó en Hakodate, una ciudad al sur de la isla rodeada de impresionantes montañas y un paisaje que sin duda debió de impactar a la intrépida viajera.