Dos prostitutas, Yuriko y Kazue, aparecen brutalmente asesinadas en Tokio en el transcurso de un año. Su origen y el motivo de su muerte son una incógnita, así como la identidad del asesino que acabó con sus vidas. Para arrojar luz sobre lo que realmente sucedió, la innominada hermana de Yuriko inicia un relato que regresa a la infancia de ambas, intercalando diversos documentos, cartas y diarios de los distintos implicados en el caso.

Éste este punto de partida que conforma el armazón argumental de la novela Grotesco (Gurutesuku, 2003), de la escritora japonesa Natsuo Kirino (Mariko Hashioka, 1951), en la que demuestra una vez más que la novela negra o policíaca pueden ir más allá de las convenciones del género y aportar una visión más compleja y lúcida.

Natsuo Kirino

‘Grotesco’: Natsuo Kirino explora el Japón más convencional y oscuro

En Grotesco Natsuo Kirino explora los efectos de las distintas presiones que tienen sobre las mujeres las estructuras y convenciones de la sociedad japonesa: la importancia de la belleza, del éxito en los estudios y en el mundo laboral o la competitividad. Asimismo, a través de su relato la escritora japonesa plantea el peso demoledor que tienen sobre los individuos la jerarquía (tanto familiar como social o laboral), la diferencia de clases, la presión en las instituciones educativas y la alienación de las mujeres que comercian con su cuerpo. En este sentido, quizás extrema, aunque no descabellada, Kirino plantea la idea de que en sus personajes la prostitución se convierte en la única manera de tener un cierto control sobre sus vidas.

Grotesco es una novela sobre la suciedad moral y el odio que marca a fuego en la piel y el alma.

En Grotesco varias historias que circulan de manera casi paralela terminan por encontrarse, historias de personajes en los que domina el fracaso y a los que la mentira, especialmente hacia sí mismos, consigue aliviar en cierta medida el dolor de su existencia. El odio, la envidia y la maldad tienen también un papel protagonista, dominando a todos los personajes y, en especial, sus motivaciones y acciones.

Grotesco es una novela sobre la suciedad moral y el odio que marca a fuego en la piel y el alma. Quizá extrema e inverosímil en algunos momentos, es una narración que fluye por los ríos y cloacas del subsuelo japonés y que arrastra al lector por esas corrientes llenas de putrefacción y hedores. Sólo su irregular y abrupto final provoca que la novela pierda fuerza en su último tramo, aunque ello se debe a que, según se dice, la traducción de la edición del sello de Planeta está tomada de la traducción americana, que sufrió modificaciones para adaptarla al “gusto del lector americano”. Sin poder haberlo confirmado con la editorial española, nos quedamos no obstante con una novela de historia dura y salvaje, llena de odio que supura y ennegrece.

Referencias

Natsuo Kirino, Grotesco (traducción  de Alfonso Barguñó), Barcelona, Emecé, colección Booket, 2012, 605 páginas.

La imagen de portada es cortesía de Planeta y es obra de Dyland Collard. La imagen de Natsuo Kirino está tomada de Tokyo LitFest.