‘Mi madre’: recuerdos y fragilidad según Yasushi Inoue

La vida tiene sus etapas y todas son igualmente hermosas y valiosas. La última, la vejez, nos enfrenta no obstante a la dolorosa situación de ver el declive de aquellos que nos dieron la vida y la amarga despedida que supone su desaparición. No es un trance fácil y mucho menos un tema sencillo de abordar en literatura. Pero, en ocasiones, la mirada de algunos escritores sobre esta etapa de la vida tiene frutos tan conmovedores como Mi madre (Waga haha no ki), del escritor y periodista japonés Yasushi Inoue (1907-1991), una honesta y sincera crónica sobre los últimos años de vida de su madre, corroídos por la demencial senil y su posterior fallecimiento.

Mi madre , publicado en 1975 y compuesto por tres partes (Bajo los cerezos en florClaro de Luna y el Rostro de la nieve ), es un libro sobre el declive físico y mental del ser humano, una mirada hacia la vejez y el paso del tiempo. Temas nada fáciles y sobre los que no todos los lectores están dispuesto a enfrentarse. En este sentido, Mi madre es un ejemplo de cómo abordar temas delicados y dolorosos desde la propia experiencia con honestidad, ternura y cierto humor. Escritos durante una década, los relatos de Yasushi Inoue recogen el lento proceso de deterioro de la madre del escritor desde que enviudó hasta su muerte y, para recoger esta experiencia, elige una serie de anécdotas y momentos de la cotidianidad en los que intervienen personajes de su familia y que se desarrollan en entornos cercanos como la casa de sus padres, su vivienda habitual y su casa de veraneo.

Los relatos que componen Mi madre esbozan, de este modo y desde lo cotidiano, un retrato de la madre y al mismo tiempo una reflexión sobre lo que nutre la identidad de los seres humanos: la memoria y los recuerdos, las personas que nos rodean y los momentos felices e infelices vividos a lo largo de nuestra existencia, especialmente los de la infancia y juventud.

Sin sentimentalismos, con un tono moderado y con un enorme amor filial, Inoue va trazando los rasgos de la mujer que fue su madre a la par que éstos se van difuminando, componiendo una amalgama de géneros (novela, memoria, testimonio, crónica autobiográfica, todo cabe en este volumen y nada sirve para definirlo) que ofrecen una mirada hacia la persona que fue y por qué llegó a serlo por sus vivencias.

Por otra parte, el autor de La escopeta de caza también se sirve de Mi madre para plasmar cómo una enfermedad como la demencia senil afecta no sólo a los enfermos, sino también a aquellos seres queridos que los rodean, ofreciendo distintos prismas y maneras de enfrentarse a los síntomas y consecuencias.

Mi madre es un texto bello, honesto y lleno de equilibrio. Su prosa, sencilla y llena de matices, trenza un fresco sobre el amor, la familia y los recuerdos. Pasado y presente se difuminan en sus páginas en un esfuerzo de apresar lo que nos hace humanos y lo que forja nuestra individualidad, al mismo tiempo que plantea al lector la necesidad de examinar nuestra relación con el declive y la vejez. Amargo y hermoso.

Yasushi Inoue, Mi madre (traducción de Marina Bornas), Madrid, Sexto Piso, 2020, 158 páginas.

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