La “escritora invisible de la Generación del 27”. Con esta etiqueta se ha recuperado la figura de la escritora Luisa Carnés (Madrid, 1905-Ciudad de México, 1964), un apelativo que ciertamente resume la condición de esta narradora y periodista madrileña cuya valiosa obra no se publicada ni reeditada desde hace décadas en nuestro país. Sin embargo, esa etiqueta no hace justicia a su trabajo ni a su figura, que debe ser valorada y entendida más allá de su papel silenciado dentro de una de las generaciones artísticas más destacadas de las letras españolas. Sea como fuere, volver a escuchar la voz de esta escritora es una noticia afortunada que debemos a la editorial asturiana Hoja de Lata, en cuyo catálogo se publicó hace unos años la fantástica Tea Rooms. Mujeres obreras (1934) y en la que se recuperó en 2017 Trece cuentos (1931-1963), un volumen que reúne una selección de los relatos más destacados de la escritora madrileña.

La producción cuentística de Luisa Carnés en 4 momentos vitales

Trece cuentos (1931-1963) se compone de trece relatos que pueden dividirse en cuatro grandes periodos de la narrativa de la escritora madrileña. Son un conjunto heterogéneo y, a la vez, robusto, de historias que recorren las principales preocupaciones temáticas y estilísticas de Luisa Carnés, al mismo tiempo que reflejan de manera indirecta los avatares personales de la escritora (su observación de la sociedad española en tiempos de la Segunda República, los sufrimientos de la población durante la postguerra y dictadura, su mirada a la sociedad mexicana que la acogió tras su exilio…)

El primero de estos bloques de relatos agrupa escritos pertenecientes a la República, entre los que se encuentran “Los mellizos”, “Una mujer fea” y “[Olivos]”. Fechados entre 1931 y 1936, son estampas muy agudas de la sociedad española de aquellos años, retratada con unas pocas pinceladas a través de sus personajes: la situación de la mujer en el marco del matrimonio, las duras y míseras condiciones de los trabajadores y la mirada siempre censora y omnipresente de instituciones como la Iglesia Católica.

El segundo bloque se compone de relatos centrados en el periodo de la guerra civil y la posguerra. “En casa” (maravilloso y emocionante relato sobre solidaridad y hermandad política), “La chivata” y “Sin brújula” fueron publicados durante el exilio de la escritora en México entre 1950 y 1956 en diversas revistas culturales, si bien se acercan, como indican los editores en el prólogo del volumen de Hoja de lata, “a la causa republicana desde la mirada particular de las mujeres, en su triple condición de replesaliadas por el franquismo, presas políticas o madres refugiadas que escapan de la guerra, tal y como había hecho previamente la propia Luisa.

Del periodo de su estancia en el país de acogida México, son los relatos “El álbum familiar”, “La mulata” (agudo y sensual relato sobre una chica calumniada y asediada por su belleza) y “El ujier”, piezas que reflejan la identidad mexicana y los usos y giros idiomáticos de su lengua. Estas narraciones fueron publicadas en varias revistas culturales entre 1954 y 1961 y exploran la política, costumbres sociales y sensualidad del país mexicano.

El volumen de relatos de Luisa Carnés se cierra con dos cuentos inéditos que reflejan “la preocupación de la autora por la actualidad política internacional escrita al calor de los acontecimientos“. Dichos relatos fueron encontrados en una cartera de cuero de Luisa Carnés: “Momento de la madre sembradora” y “Aquelarre”. Del primer relato destaca la encendidas palabras de Carnés hacia las mujeres y las madres, verdaderas protagonistas de esa historia escrita con hechos no siempre grandes:

…toca a las madres escribir la historia. Esos brazos largos, largos de las madres, que no se cansan de abrazar (abrazos a los hijos que se hacen hombres y que, a su vez, florecen en hijos nuevos, niños diminutos que más tarde se hrán grandes también)… No importa que pasen los años. Siempre habrá un niño ente los brazos de la madre. Los hijos se transforman. Y los hijos de nuestros hijos siguen siéndolo también nuestros. Los brazos de la madre serán siempre el amoroso regazo de sus hijos, y de los hijos de los hijos. Serán siempre caliente regazo que la guerra torna escudo.

Trece cuentos (1931-1963) es un emocionante recorrido por la producción narrativa de Luisa Carnés, con historias inolvidables que dan prueba de su enorme sensibilidad y agudeza en su análisis social. Son relatos que despiertan del silencio editorial al que han sido sometidos y claman por hacer justicia y exigir el reconocimiento de una de las escritoras españolas más destacadas de la literatura de la primera mitad del siglo XX. Merece la pena acercarse a estos Trece cuentos que reedita Hoja de lata y disfrutar de la mirada y los personajes de Luisa Carnés.

Ficha bibliográfica
Luisa Carnés, Trece cuentos (1931-1963), Xixón, Hoja de Lata, 2017, 220 páginas.