Hay libros cuya lectura provoca en los lectores un impacto que sólo puede circular en dos sentidos. Opción uno: devolver tras el golpe un encendido fervor que hace que el lector se alinee hasta su muerte con la obra y el autor que acaba de leer. Opción dos: generar una reacción tan negativa que el libro y su creador quedarán con toda seguridad proscritos en el más beligerante de los odios o, cuanto menos, de las indiferencias. Leer una novela de este tipo sólo puede provocar dos sentimientos: o se la odia o se la ama. Gótico carpintero, (Carpenter’s Gothic, 1985) del escritor estadounidense William Gaddis (1922-1998), es una de ellas.

Editada por la editorial Sexto Piso, Gótico carpintero, con la que Gaddis ganó su segundo National Book Award, es una novela compleja, aunque no la más difícil de toda su obra. Se trata de un texto de trama muy débil que se sustenta sobre todo en una ciclópea construcción estilística basada en los diálogos de sus tres personales principales, lo que le ha hecho merecedora de esa etiqueta de “obra difícil”.

En su fina línea argumental, Gótico carpintero se centra en las vidas de un triángulo atípico: Liz y Paul Booth, un matrimonio que vive de alquiler en la casa de estilo Gótico carpintero que da título al libro, y el señor McCandless, su propietario y casero.

Ella es un ama de casa que pretende estafar a su compañía de seguros con enfermedades inexistentes que intenta sin éxito que confirme algún doctor. Paul, por su parte, es un violento veterano sin empleo fijo que intenta probar fortuna como relaciones públicas de un siniestro telepredicador, un tal reverendo Ude, cuestionado no sólo por su perfil de fanático encantador de serpientes, sino también por tener un oscuro incidente a sus espaldas al haber ahogado a un niño durante un bautismo, acto explotado por ambos como una manifestación divina de los designios del Señor.

El casero del matrimonio es el enigmático señor McCandless, personaje de pasado nunca bien aclarado que tiene una influencia ambigua en ellos. Ocasionalmente aparece en escena Billy, el hermano de Liz, siempre falto de dinero y con un sentimiento muy claro hacia Paul: el odio.

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Ficha bibliográfica

Gaddis, William, Gótico Carpintero (trad. Mariano Peyrou), Madrid, Sexto Piso, 2012, 283 páginas.

La imagen de portada es cortesía de Sexto Piso.