Las distopías suelen reflejar el horror de una manera más o menos sutil. Las sociedades que proponen, tan cercanas a la nuestra, generalmente ofrecen una visión distorsionada y retorcida de nuestras relaciones, usos y costumbres. Y eso es lo que las hace más tenebrosas. Podrían suceder. El terror podría estar a la vuelta de la esquina. Lo narra de una manera admirable la canadiense Margaret Atwood en su (felizmente) recuperada El cuento de la criada (The Handmaid’s Tale), de más actualidad que nunca gracias a su versión para la pequeña pantalla, y lo hace también la australiana Charlotte Wood (1965) en su novela En estado salvaje (The Natural Way of Things, 2015), que publica en español la editorial Lumen.

En estado salvaje (novela con la que Charlotte Wood ganó el Premio Stella 2016, el Premio al Libro Indie del año y fue finalista del Miles Franklin) cuenta cómo diez mujeres son secuestradas por dos hombres repugnantes y una colaboradora y recluidas en una remota finca rodeada de vallas electrificadas. Hay una modelo, la secretaria de un parlamentario, una celebrity de la prensa rosa… Lo único que parece unirles es su condición de mujer y la incógnita de saber qué han hecho para haber sido recluidas.

En estado salvaje muestra ese pequeño entorno donde domina la brutalidad, el miedo y la desconfianza, y narra cómo las mujeres son sometidas a malos tratos e insultos, y cómo se enfrentan a esta situación. Encerradas en un lugar inhóspito y sin la explicación de por qué están allí, las diez muejeres protagonistas de la novela de Charlotte Wood sólo pueden intentar sobrevivir, con mayor o menor fortuna, a las dificultades que se les plantea.

De este modo, la intención de Charlotte Wood, una escritora comprometida con el feminismo, es plantear una serie de temas como la desigualdad, el papel de la mujer en la sociedad y la persistencia de la cosificación de su cuerpo, así como la brutalidad, la esclavitud y las dificultades para fraguar relaciones durareras y honestas. En este sentido, también hay en En estado salvaje una mirada hacia la misoginia y hacia las relaciones (a menudo complicadas) que las mujeres establecen entre ellas bajo el beneplácito del patriarcado.

La escritora australiana Charlotte Wood / (c) Jordi Cotrina

No es superficial la anterior afirmación. Charlotte Wood pone el dedo en la llaga de la situación de las mujeres en la sociedad actual y en la violencia (totalmente normalizada) que se ejerce sobre ellas. Las mujeres de En estado salvaje son apartadas y castigadas por haber sobresalido o ser distintas a lo que de ellas se esperaba. Viven una constante etiqueta y entre ellas mismas se suceden las rivalidades y las suspicacias. Hay poca solidaridad, aunque, al menos, existe de una manera tímida entre los personajes de Vera y Yala.

En estado salvaje es un libro rotundo e incómodo, con una prosa directa que transmite con solidez las más diversas emociones humanas. Desde el miedo a la fortaleza. Una historia de terror sobre encierro y supervivencia que imagina un infierno en el que las mujeres son castigadas por el simple hecho de ser mujer. Charlotte Wood golpea y gana en su propuesta.

Ficha bibliográfica
Charlotte Wood, En estado salvaje (traducción de Miguel Temprano García), Barcelona, Lumen, 2017, 251 páginas).