Stephen King (1947) sólo ha permitido en tres ocasiones ilustrar sus textos. Y una de ellas ha sido posible en España. Se trata de la edición de Nórdica Libros, con ilustraciones de la española Ana Juan (1961), de su relato El hombre del traje negro (The Man in the Black Suit), publicado en 1994 en The New Yorker, revista para la que la artista ha realizado más de una veintena de portadas. Fue ésta una de las razones que inclinaron al escritor de terror estadounidense a autorizar esta versión, dando como resultado un trabajo que el propio autor calificó como “terrific“.

La historia de El hombre del traje negro (un homenaje a un relato del novelista de terror gótico Nathaniel Hawthorne (1804-1864), El joven Goodman Brown, incluido en esta misma edición), viaja hasta principios del siglo XX para presentarnos a Gary, el narrador que, ya siendo anciano, recuerda que cuando era un niño de nueve años tuvo un encuentro con un hombre “de ojos anaranjados y traje negro”. En ese encuentro el misterioso personaje le advierte de que cosas terribles le sucederán a la familia de Gary, aterrándolo hasta el punto de creer que van a ocurrir realmente. 

El hombre del traje negro tiene muchos puntos en común con el relato de Hawthorne, pero el escritor estadounidense bifurca la narración hacia aspectos más contemporáneos pese a estar ambientado a principios del siglo pasado. Así, donde Hawthorne exploraba el tema del doble, la encarnación del Mal y el peso moral de nuestras decisiones, Stephen King indaga en la maldad que reside en nosotros mismos.

El autor de El resplandor, Carrie o Misery, que ganó el World Fantasy Award al mejor relato corto de ficción por El hombre del traje negro, plantea una historia que bebe mucho de recursos de la literatura infantil, como, por ejemplo, el uso de un protagonista que debe enfrentarse a lo prohibido, la presencia de personajes misteriosos y sobrenaturales, y la sugerencia del diablo y la balanza del bien y el mal. El “sello narrativo” de Stephen King se palpa en la atmósfera, en la sensación de terror amenazante y la manera de transmitir angustia y desasosiego.

Ese ambiente que logra recrear el relato tiene su justa y espléndida correspondencia en las ilustraciones de Ana Juan. En este sentido, la dirección artística del volumen recayó en la propia ilustradora, quien contó con total libertad por parte del editor de Nórdica, Diego Moreno, para sugerir cómo quería que fuera la obra. Así, las cubiertas del volumen son, por recomendación de Ana Juan, negras, porque recuerdan a una Biblia, una idea que conecta con la atmósfera del relato. Como señaló la propia ilustradora: “La Biblia está muy presente en el libro. Primero pensé en diseñarlo como si fuera un diario, pero luego pensé en la Biblia basándome en la metapintura: el lector tiene un libro con forma de Biblia, que a su vez dentro tiene otra Biblia“. Por otra parte, Ana Juan tomó la decisión de no plasmar el aspecto del hombre del traje negro ni recrear una de las escenas cumbres del relato, una opción que sorprendió a Stephen King pero que resulta, en nuestra opinión, todo un éxito.

El hombre del traje negro es un relato sobre los miedos primarios que, en la edición de Nórdica y con las ilustraciones de Ana Juan, cobra una dimensión mucho más sugerente. Un magnífico trabajo el de la ilustradora valenciana, capaz de sumergirnos en ese universo de angustia y miedo infantil que Stephen King tan bien supo plasmar en su historia.

Ficha bibliográfica
Stephen King, El hombre del traje negro. El joven Goodman Brown, (traducción de Íñigo Jáuregui; ilustraciones de Ana Juan, Madrid, Nórdica libros, 2017, 113 páginas.

Ilustraciones de Ana Juan.