En 2008, poco antes de que explotara la burbuja inmobiliaria en España y nos sumiéramos en una crisis económica en la que todavía estamos empantanados, el periodista y corresponsal Íñigo Domínguez (1972) se montó en un Peugeot 207 descapotable y recorrió la costa española desde Cataluña hasta Andalucía. El objetivo era simplemente viajar por la España del “sol y playa” y, con tema libre, verter sus experiencias en forma de crónicas para el periódico El Correo. Para Domínguez, que llevaba siete años fuera como corresponsal en Roma, el impacto visual fue tremendo: “La degeneración del paisaje visual, el explícito, me parecía a mí, era el resultado de un concreto paisaje moral, oculto, o no tanto. Ese verano ya se empezaba a sentir que algo no iba bien (…) pero ni nos imaginábamos el auténtico significado de la palabra crisis, que íbamos a descubrir enseguida en caída libre.” Y tanto. En septiembre de 2008 quebró la financiera Lehman Brothers y de la grieta surgió la crisis “con mayúsculas”. Y en esas seguimos.

Esas crónicas de Íñigo Domínguez publicadas por El Correo acaban de ser recopiladas en un volumen por la editorial Libros del KO, que ya publicó en su catálogo otro libro de crónicas del periodista, Crónicas de la mafia.

Benidorm - Alicante
Playa de Benidorm (Alicante). Rascacielos a tutiplén.

Mediterráneo descapotable. Viaje ridículo por aquel país tan feliz  es un volumen que divierte y estremece a partes iguales, ya que nos plantea una imagen de España tan kitsch y terrorífica, pero aún tan presente, que espanta. Desde una punta a otra de la península Íñigo Dominguez asiste, muchas veces incrédulo, a las locuras urbanísticas de miles de pueblos españoles que, a golpe de rotonda, autovía u hoteles mastodónticos buscaron enriquecerse. Como señala el periodista, todo empezó con un melonar y terminó con aeropuertos, campos de golf y demás espantos gracias a la corrupción, codicia, ansia de poder y estupidez de unos cuantos gobernantes que, más que gestores, se mostraron como unos simples mangantes. Y con muy mal gusto.

Es un volumen que divierte y estremece a partes iguales, ya que nos plantea una imagen de España tan kitsch y terrorífica, pero aún tan presente, que espanta.

Así, Domínguez nos pasea por 17 etapas por los mármoles y los frescos del complejo de vacaciones Marina D’Or, en Castellón (“la metáfora perfecta de esa España. Aquello era lo más de lo más, la culminación de nuestros deseos de bienestar, lujo y riqueza“), Salou (Tarragona), Benidorm (Alicante) o El Ejido (Almería), localidades icónicas de la fiebre del ladrillo y de la corrupción más tremenda. Los engendros urbanísticos y las propuestas más horteras y absurdas crecían ante nuestros ojos y ya estaban allí, como el dinosaurio, cuando nos despertamos de un bofetón ante la llegada de la crisis. Lo que causa mucho repelús y espanto es enfrentarse al espejo de una España ridícula que vivía en una burbuja (inmobiliaria y de estupidez) protegida por el ladrillo que se construía a su alrededor.

Marina D'Or - Castellón
El complejo vacacional Marina D’Or (Castellón) tenía proyectada una pista de ski en plena costa mediterránea.

El volumen de Libros del KO no se limita a recoger las crónicas de 2008 sino que incluye un repaso, de la mano de Domínguez, por la situación actual de muchos de los pueblos, alcaldes y horrores urbanísticos de la época. El balance de este Apéndice es cuanto menos aterrador: la gran parte de ellos se encuentran en manos de los tribunales.

Mediterráneo descapotable es un ameno y necesario libro que nos explica en cierta medida cómo hemos llegado a la actual crisis y qué tipo de país hemos construido, un país de “cemento, horterada, fritanga y masificación. Quizá somos en parte culpables, ya que el que no sacó tajada, miró hacia otro lado. Y, como indica Íñigo Domínguez, este tipo de gobernantes son como un cáncer de células dormidas que, cuando pase la crisis, despertarán. Y volverán a lo mismo.

El Algarrobico (Almería)
El hotel ilegal El Algarrobico en la playa de las Carboneras (Almería), en pleno Parque Natural . Fue denunciado por Greenpeace.

Referencias

Íñigo Domínguez, Mediterráneo descapotable. Viaje ridículo por aquel país tan feliz (ilustración de portada de Luis Demano e ilustraciones de Esteban Hernández), Madrid, Libros del KO, 2015, 285 páginas.

La imagen de portada es cortesía de Libros del KO.