La Federación de Gremios de Editores de España ha presentado el Avance de resultados del Comercio Interior del Libro en España 2013 y los datos no son nada buenos. Más de malos, son preocupantes, ya que la venta de libros en España durante 2013 descendió casi un 10% con respecto al año anterior: concretamente, un 9,7%, 291 millones de euros menos que en 2012. A este dato se le suma el hecho de que el sector editorial español lleva acumulando una caída de ventas en los últimos años del 19%, frente a la situación mucho más positiva de países como Alemania, donde la facturación se mantiene, o Reino Unido y Francia, con caídas más suaves de entre el 2 y el 3%.

La Federación ha planteado algunas razones como responsables del descenso en las ventas:

  • La crisis económica. En un país donde el paro no desciende, su población tiende a limitar su consumo, especialmente el cultural, que según datos del Instituto Nacional de Estadística ha pasado del 30% en 2008 al 3,7% entre 2012 y 2013.
  • El efecto de la piratería, que supone, según el Observatorio de Piratería y Hábitos de Consumo Culturales de 2013, unas pérdidas cercanas a los 302 millones de euros. Entendemos que esta piratería está centrada fundamentalmente en el libro electrónico. A propósito de esto, cabe señalar que la fiscalidad de este formato es mucho más elevada que la del libro en papel: un 21% de IVA frente al 4% que grava el «libro analógico».
  • El descenso del presupuesto destinado a la adquisición de libros en la bibliotecas públicas. Las inversiones se han reducido en 230 millones de euros desde 2009 en los presupuestos del Ministerio de Cultura.
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La Federación de Gremios de Editores de España ha planteado, en contrapartida, un dato alentador: el libro sigue siendo la primera industria cultural de España pese a la crisis.

Vía El País | Imagen: Phil Roeder