Dicen del escritor japonés Fuminori Nakamura (1977) que se trata de un autor pesimista con una visión oscura de la vida, que es un escritor que vive su capacidad de fabular historias no como talento, sino como una especie de “enfermedad”.

En efecto, la obra de este joven escritor que estudió Sociología en la Universidad de Fukushima se caracteriza por tener tintes negros y oscuros en los que encontramos huérfanos, niños que han sufrido abusos sexuales, criminales, asesinos, suicidas… La parte menos feliz y brillante de una sociedad (la sociedad japonesa también es esto, y así quiere mostrarlo el escritor), que Nakamura explora en sus claroscuros, mostrando los abismos del ser humano más allá de la mera reflexión sobre el mal.

Fuminori Nakamura ha escrito una decena de novelas y tres volúmenes de relatos, y ha sido reconocido con algunos de los más importantes premios literarios de su país. Su debut literario, Ju (La pistola), recibió en 2002 el Premio Shincho para nuevos escritores. En 2005 consiguió el prestigioso galardón Akutagawa por Tsuchi no naka no kodomo (Niño en la tierra), y en 2010 el premio Kenzaburo Oé por El ladrón (Suri), publicado en lengua española por Quaterni. La segunda obra traducida al español de este joven autor japonés, En una noche de melancolía (Nanimokamo yuutsu na yoru ni, 2009), ha llegado hace poco de la mano de la editorial asturiana Satori con traducción directa del japonés de Rumi Sato.

Fuminori Nakamura (c) Kubo Shinji

En una noche de melancolía: la prisión de los recuerdos

En una noche de melancolía narra la historia de un joven de existencia mediocre que trabaja como funcionario de prisiones. Su vida se limita a un simple pasar el tiempo mientras vive acosado por los recuerdos de una infancia infeliz marcada por el abandono de sus padres y por el suicidio de un amigo en su adolescencia. La llegada de un joven preso de dieciocho años a su prisión, condenado a pena de muerte, supondrá un revulsivo para él y activará antiguos, dolorosos y enterrados recuerdos.

Con este planteamiento, la novela de Fuminori Nakamura se centra en algunos aspectos controvertidos de la sociedad japonesa que no suelen ser habituales entre los novelistas contemporáneos: la pena de muerte, el suicidio o el crimen.

Con esta novela Fuminori Nakamura ha buscado explorar las prisiones interiores de sus protagonistas, las penas autoinfligidas y el lastre que suponen recuerdos de heridas que no han cicatrizado.

En una noche de melancolía se publicó poco después de la aprobación de un nuevo sistema judicial japonés en 2009, que generó un amplio debate al incluir la figura del jurado popular en casos en los que se demandara pena de muerte para el acusado. Precisamente Nakamura pone el acento en un asunto que no suele trascender las fronteras de su país: Japón es, junto a Estados Unidos, el único estado con una pena de este tipo (y cuyo método es la horca) entre los países desarrollados. En una noche de melancolía plantea un debate en este sentido, señalando la arbitrariedad de las condenas, motivadas en muchos casos por la alarma social o razones más cercanas a lo emocional que a la justicia.

Así, En una noche de melancolía nos enfrenta a las implicaciones morales de ciertos “actos de justicia”, sumergiéndonos en una novela “nocturna”, cuya historia oscila entre los dolorosos recuerdos de infancia de su protagonista, sus sueños y su trabajo como funcionario de prisiones. Es un hombre que vigila en la noche, que sufre a su manera una cárcel interior tan oscura como la que encierra al preso Yamai, el condenado a muerte.

Con esta novela Fuminori Nakamura ha buscado explorar las prisiones interiores de sus protagonistas, las penas autoinfligidas y el lastre que suponen recuerdos de heridas que no han cicatrizado, al mismo tiempo que plantea un debate en torno a la pena de muerte y su arbitrariedad. Un escritor para no perder de vista.

Referencias

Fuminori Nakamura, En una noche de melancolía (traducción de Rumi Sato),  Gijón, Satori, 2014, 137 páginas.

Imagen de portada: Nuria Zaragosa, cortesía de Satori Ediciones. La imagen de Fuminori Nakamura es de Kubo Shinji y está tomada de la edición de Satori.