Suspense, erotismo y unas gotas de construcción psicológica. Éstos son los ingredientes que construyen los dos relatos que componen El discípulo del diablo, uno de los últimos volúmenes publicados en la colección Satori Ficción de la editorial asturiana Satori, imprescindible para todos aquellos amantes de la literatura japonesa que quieran descubrir perlas y rarezas del país del sol naciente.

El discípulo del diablo recoge dos de los más populares relatos del escritor Shiro Hamao (Tokio, 1896-1935), considerado como uno de los padres de la novela negra japonesa: “El discípulo del diablo” y “¿Fue él quien los mató?” Ambos relatos se construyen con los habituales ingredientes de la novela de misterio en los que el lector es tentado por tramas llenas de suspense que en el caso de Hamao se aderezan con cierto toque decadente donde asistimos a crueles historias donde no faltan las perversiones sexuales, la fascinación por la muerte y, cómo no, misteriosas mujeres fatales.

Shiro Hamao dedicó parte de su vida al derecho y a la investigación sobre las raíces psicológicas del crimen, elementos que encontraremos en los dos relatos de El discípulo del diablo. Así, en el primero (Akuma no deshi, 1929), que da título al volumen, el autor nos sitúa en la mente de un condenado por asesinato que escribe una larga carta a un antiguo amigo, hoy fiscal de la ciudad de Tokio que juzgará su caso, con la verdad sobre el crimen por el que ha sido acusado. Esta confesión no sólo construye la historia, sino también su psique, que Hamao compone a través de la extraña relación que tuvo con su amigo y que será, para el condenado, una de las causas que le han llevado a su situación.

El asesinato también será el motor de la segunda historia, “¿Fue él quien los mató?” (Kare ga koroshima ka, 1929), donde Hamao juega con un peculiar triángulo de personajes donde el popular juego del mahjong tendrá un protagonismo insospechado. El narrador protagonista es un abogado que intenta defender a un hombre acusado del violento asesinato de un matrimonio de la alta sociedad tokiota. El móvil parece ser los celos, pero poco a poco la historia del acusado desvela que el supuesto crimen pasional esconde ramificaciones ocultas.

En los dos relatos Hamao juega con los habituales ingredientes de las historias de misterio, llenos de falsas pistas y finales sorprendentes,  a los que añade un erotismo y sensualidad perversa en los que la pasión amorosa y la mujer ejercen un poder oscuro y destructor que conecta con el decadentismo europeo de finales de siglo XIX.

El discípulo del diablo es un volumen entretenido con el que podemos conocer dos de los relatos más célebres del padre de la novela negra japonesa. Misterio, perversiones y finales sorprendentes perfectos para largas tardes de invierno en casa.

Ficha bibliográfica

Shiro Hamao, El discípulo del diablo (traducción, notas y apéndice de Rumi Sato; ilustración de portada Luis Doyague), Gijón, Satori, 2013, 139 páginas.

La imagen de la portada es de la editorial Satori.