Literatura japonesa
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‘Confesiones de una máscara’, de Yukio Mishima

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Apenas unos años después del fin de la II Guerra Mundial, en un país derrotado que intentaba reconstruirse lo más rápidamente posible, un joven escritor de 24 años, Yukio Mishima (pseudónimo de Kimitake Hiraoka, 1925-1970),  irrumpe en los círculos literarios con una historia profundamente moderna y revolucionaria para la época en la que se publica. Con influencias autobiográficas, Confesiones de una máscara (Kamen no Kokuhaku, 1949), se centra en un tema complejo y controvertido: la homosexualidad de su protagonista, Koo-chan, que a través de sus recuerdos recupera sus años de colegio e instituto donde se produjo su despertar sexual. Pero, como apunta el título del libro, el narrador no afronta su identidad como un descubrimiento gozoso, sino que la observa bajo la máscara que se ha construido para enfrentarse al mundo y a la “normalidad” que se imponía en la época.

Confesiones de una máscara: obsesiones, pasiones, miedos

En Confesiones de una máscara Koo-chan relata su infancia como niño débil y enfermizo en una familia acomodada donde la influencia de su abuela se torna obsesiva y opresora. Rodeado de cuidados y sobreprotegido, el protagonista relata cómo poco a poco va abrazando su sexualidad y tomando (contradictoria y dolorosamente) conciencia de sí mismo, desde su despertar sexual en la adolescencia hasta los 24 años, en plena contienda de la II Guerra Mundial.

Confesiones de una máscara es una novela inquietante e hipnótica, de ésas que te enfrentan a preguntas sobre los abismos de la psique humana.

La batalla que se desarrolla entre las potencias es igual de violenta que la que tiene lugar en el interior del narrador protagonista. Las obsesiones, pasiones, miedos e incluso los instintos sádicos (que llegan a culminar en deseos de canibalismo) van aflorando en un mundo en el que Koo-chan sólo sabe moverse bajo la máscara de las apariencias. La belleza, el dolor y la muerte son eróticas para él, pero imposibles de confesar a la sociedad de su tiempo. Es precisamente la lucha interna por aceptar las pulsiones sexuales hacia otros hombres (por tanto, una “sexualidad prohibida”) lo que sustenta la tensión dramática del relato.

Yukio Mishima

La negación de la identidad

Koo-chan no sólo es un personaje sobre el papel, sino también en su mundo de ficción. Nadie conoce al verdadero Koo-chan, ni siquiera él mismo. No es Confesiones de una máscara, por tanto, una novela sobre la negación de la propia sexualidad, sino sobre la negación de uno mismo, lo que la convierte en una angustiosa y terrible introspección. La represión exige confesión, como si sólo así el protagonista del relato pudiera aliviar la carga de su engaño. En este sentido, la obra de Yukio Mishima enlaza tanto con la confesión católica como con el discurso psicoanalítico que ayuda, en ambos casos, a entender y a construirse a uno mismo.

La compleja personalidad de un escritor como Yukio Mishima desborda este relato de tintes autobiográficos donde el lector percibe una verdad -acaso dolorosa para el autor- que sólo puede emanar de la propia vida del escritor japonés. Mishima narra el desconcierto que se produce ante los descubrimientos de la adolescencia y que caen sobre él bajo un peso de culpa y angustia. Koo-chan quiere convertirse en esa persona falsa que ha ido construyendo bajo la máscara, pero no puede evitar sentirse atraído por lo que exige su naturaleza.

Novela que explora las facetas más oscuras e inconfesadas de la personalidad, como las que hemos podido sentir y experimentar alguna vez, Confesiones de una máscara es una novela inquietante e hipnótica, de ésas que te enfrentan a preguntas sobre los abismos de la psique humana. Yukio Mishima es, sin duda, un autor deslumbrante en su capacidad de análisis emocional.

Referencias

Yukio Mishima, Confesiones de una máscara (traducción Rumi Sato y Carlos Rubio), Madrid, Alianza, 2012, 239 páginas.

Reportaje sobre el suicidio de Yukio Mishima emitido en TVE.

La imagen de Yukio Mishima está tomada del blog Llamingosan, extraída del libro producido por el Museo Yukio Mishima.

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