Elling. Hermanos de sangre (Brøde i blodet, 1996) es la segunda entrega de la tetralogía que el escritor noruego Ingvar Ambjørnsen (Tønsberg, 1956) dedicó al disparatado personaje de Elling. Se trata de una de esas obras que, gracias a su planteamiento humorístico sin pretensiones y a unas oportunas adaptaciones al cine y al teatro (en España se estrenó con Carmelo Gómez y Javier Gutierrez como protagonistas), ha logrado conquistar a un público que no quiere complicaciones y busca historias amables con las que pasar el rato.

¿Quién es Elling? Elling es un tipo obsesivo, nervioso y con una enorme imaginación. Un “tipo raro”. Sobreprotegido por su madre, es incapaz de afrontar la muerte de ésta e ingresa en una institución mental donde conoce a Kjell Bjarnes, un gigante taciturno obsesionado con la comida y las mujeres aunque con ciertos problemas con la higiene. Cuando salen de allí, comienzan a compartir un piso tutelado por el ayuntamiento de Oslo, en el que periódicamente les visita Frank, un trabajador social que les ayuda a enfrentarse a sus miedos (abrir la puerta, responder al teléfono, salir de casa) y ser capaces de vivir en sociedad. Juntos las cosas funcionan mejor. Son “hermanos de sangre”. El mundo es menos agresivo cuando se enfrentan a la cotidianidad apoyándose mutuamente. Sin embargo, todo cambia cuando conocen a Reidun Nordsletten, su vecina embarazada, y aAlfons Jørgensen, un viejo poeta que Elling encuentra una noche en la que decide adentrarse en la ciudad.

Ingvar Ambjornsen, autor de Elling

Elling: la extraña pareja

Sustentada en la clásica fórmula de la “extraña pareja” y en los personajes inadaptados (es inevitable recordar al Wilt de Tom Sharpe o al innombrado protagonista de El misterio de la cripta embrujada de Eduardo Mendoza), Elling es una novela que basa su encanto en sus personajes y en las cómicas situaciones que se suceden cuando sus protagonistas intentan interactuar con el mundo y la sociedad.

La novela está narrada en primera persona por el propio Elling, que con sus observaciones va componiendo su psicología y la de los individuos que forman su mundo, aportando el toque humorístico que impregna la novela. Ambjørnsen modela sus criaturas con mucha ternura, pero es lo suficientemente hábil como para limar la posible planicie de sus pensamientos y acciones, dotándoles de un arco en la historia que nos permite ver su evolución.

Novela sobre la amistad entendida de una manera amable y cómica, aunque hay quien cree que Elling habla únicamente de la locura y de individuos con trastornos mentales. Sin embargo, ni Elling ni Kjell Bjarnes están locos e Ingvar Ambjørnsen nunca es específico acerca de lo que le ocurre a sus personajes. Sólo tienen problemas con el mundo exterior y una serie de limitaciones prácticas que, con mayor o menor fortuna, van superando. Lo realmente perturbador es darse cuenta de que los personajes de Elling no están tan alejados de nosotros. Y es que, como afirma Ingmar Ambjørnsen, la “gente norma” no existe.

Hacía tiempo que un libro no me entretenía tanto. Divertida y optimista, se trata de ese tipo de lectura que te mantiene la sonrisa y te engancha desde las primeras páginas. Una historia sencilla que se sacude de encima cualquier tentación de complejidad o moraleja, ya que Elling todo está pensado para ser “amable” y agradable. Quizá sea ése el único “pero” que se pueda poner a la novela, el tratar una situación como la de los trastornos de comportamiento de una manera ligera y superficial. No obstante, a veces un texto sin pretensiones resulta más gratificante que los que buscan la trascendencia literaria.

Ficha bibliográfica

Ingvar Ambjørnsen, Elling. Hermanos de sangre (traducción de Cristina Gómez-Baggethun, ilustración de portada de Alberto Gamón), Madrid, Nórdica Libros, 2012, 265 páginas.

La génesis de la ilustración de la portada la cuenta su autor, Alberto Gamón, en su blog Gamonadas.

La imagen de la portada tiene (c) del ilustrador Alberto Gamón y está tomada de su blog.

La imagen de Ignvar Ambjørnsen está tomada del blog Dipsolitteraten.