A comienzos del siglo XVII el daimyo Date Masamuse (1567-1636), fundador de la ciudad de Sendai y heredero de una poderosa dinastía, envió a Europa una expedición de delegados comandada por el samurái Hasukura Tsunenaga Rokuemon  (1571-1622), que partió de la ciudad con el fin de establecer una ruta comercial con las colonias españolas del Pacífico y obtener apoyo político y religioso para aquellos japoneses que se habían convertido al cristianismo, una religión minoritaria (entonces y ahora) en Japón. La mision diplomática se desarrolló entre 1613 y 1620, y el destino final de la conocida como “embajada Keicho” era la entonces Nueva España (en la actualidad México). A su regreso la delegación hizo escala en el puerto fluvial de la ciudad sevillana de Coria del Río. De los 43 soldados que partieron junto a Hasekura Tsunenaga, 25 de ellos decidieron no volver a Sendai.

Las autoridades de la ciudad recibieron a la exótica delegación mientras que Hasekura se reunió en la capital con el rey Felipe III, para después ir hacia la ciudad de Roma y posteriormente regresar al País del Sol Naciente. Algunos de los soldados japoneses de la delegación tomaron la decisión de quedarse en España, probablemente motivados por la persecución que en su país natal recibía el cristianismo, quedándose a vivir en Sevilla.

Según detalla el Ayuntamiento de Coria del Río, a mediados del siglo XVII se encuentran las primeras huellas de descendencia japonesa en España. En el registro de la Parroquia de Santa María de la Estrella se encontró la partida bautismal de un niño que llevaba por apellido Japón, hijo de uno de los japoneses miembro de la delegación de Hasekura. El origen de este apellido se encuentra, así, en la dificultad de los párrocos locales en escribir el extraño apellido del padre, optando por dar al recién nacido el nombre de su país de origen: Japón.

El apellido Japón quedó, por tanto, como la huella del contacto hispano-nipón durante el siglo XVII. En la actualidad se registran en torno a seiscientas personas como el apellido Japón. En Coria del Río existe, además, una Asociación Hispano Japonesa Hasekura que fue fundada en 1993, cuyo fin es mantener vivo el legado de esta herencia. Por su parte, el Gobierno Japonés financió en 2013 una investigación en el que buscó determinar si el ADN de los habitantes de Coria del Río apellidados Japón indica que estas personas son descendientes directos de los japoneses de la delegación de Hasekura.

Para aquellos que quieran conocer más sobre esta asombrosa expedición, el escritor japonés Shusaku Endo publicó la novela de ficción Samurái en 1980.