El pasado mes de septiembre la editorial Lapislàtzuli anunció un proyecto que llamó nuestra atención: la creación de una colección de literatura japonesa para lectores en lengua catalana. El resultado de esta aventura ha sido la publicación de sus dos primeros autores, Mori Ogai y Ichiyo Higuchi, que inauguran la serie de literatura japonesa que la editorial quiere presentar de manera ordenada y cronológica desde la era Meiji (1868) hasta la era Showa (1966). En definitiva, casi cien años de historia con obras destacadas que vendrán a dar una idea completa para comprender mejor a autores actuales como Haruki Murakami.

La colección “Sèrie de literatura japonesa” incluye en su lanzamiento a una de las autoras niponas más respetadas y queridas por los lectores japoneses, Ichiyo Higuchi (pseudónimo de Natsuko Higuchi, 1972-1896), cuyo estatus le ha llevado a estar presente en los billetes de 5.000 yenes en su país. Se trata de una de las primeras mujeres escritoras relevantes del periodo Meiji (1868-1912), autora de cuentos y relatos que han tenido una gran influencia e impacto en generaciones posteriores por su sensibilidad y aguda manera de ver el tránsito entre la niñez y la edad adulta.

Es precisamente este tema el escogido para su nouvelle Takekurabe (publicada entre 1895 y 1896 en la revista literaria Bungakkai), que la editorial Laspislàtzuli presenta con el título A veure qui és més alt. Midori, una petita geisha (A ver quién es más alto. Midori, una pequeña geisha) con traducción de Ko Tazawa y Joaquim Pijoan. No es la primera vez que esta obra se traduce al catalán (en 2012 se publicó en la editorial Pagès con el título El darrer any de la infantesa), pero su traducción este año coincide en el tiempo con otra traducción en español bajo el título Crecer de la mano de Chidori Books. Sin duda, una buena noticia la de su traducción por partida doble.

A veure qui és més alt. Midori, una petita geisha se desarrolla en una zona próxima al barrio de Yoshiwara, el antiguo barrio de placer de Tokio, el único autorizado en la ciudad a finales del siglo XIX, en donde dos jóvenes, Shōtarō y Nobu, pasan su tiempo jugando con sus pandillas de amigos. Su vida cambia cuando comienzan a sentir algo por la joven Midori, hermana de una prostituta a la que parece aguardar un destino similar al de su hermana. Con este planteamiento Ichiyo Higuchi nos presenta una historia que orbita alrededor del paso de la infancia a la madurez, etapa vital en la que los sentimientos y el desconcierto dominan las vidas de sus protagonistas.

La mirada de la escritora recorre un espacio real y dibuja pequeños momentos que retratan una época y una sociedad, al mismo tiempo que plantea una reflexión sobre el papel de la mujer en el Japón de finales de siglo XIX. En este sentido, el personaje de Midori representa ese destino del que no se puede huir, sometida a un papel que debe desempeñar en la sociedad y que no ha podido decidir. Así, el mundo que nos presenta Ichiyo Higuchi es el un grupo de personas que desean escapar de un destino social que se les ha impuesto, pero al que no se atreven a enfrentarse. Esto se ejemplifica en los personajes principales, Midori y Nobu, destinados a convertirse en geisha y en abad de un monasterio, respectivamente, pese a que su corazón les pide un futuro muy distinto.

El estilo de Ichiyo Higuchi en A veure qui és més alt. Midori, una petita geisha dibuja un fresco minucioso y sutil, en el que sus personajes se enfrentan a dilemas y emociones que dejan una profunda huella en ellos.

El volumen de la editorial Lapislàtzuli complementa esta hermosa historia de amor adolescente con una útil introducción a la autora y su obra, una cronología de eventos destacados desde la época Meiji (1868) hasta 2011 (año en el que Haruki Murakami recibió el Premi Internacional Catalunya) y un pequeño ensayo sobre el mundo de las geishas. Destacan también en la edición las numerosas ilustraciones e imágenes del barrio de Yoshiwara, objetos cotidianos como los distintos calzados de la época o el shamisen que tocaban las geishas o sus peinados.

Referencias

Ichiyo Higuchi, A veure qui és més alt. Midori, una petita geisha (traducción de Ko Tazawa y Joaquim Pijoan; ilustración de portada de Kadokawa Shoten), Barcelona, Lapislàtzuli, 2015, 101 páginas.

La ilustración de portada es cortesía de Lapislàtzuli.