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‘El monje y la hija del verdugo’, de Ambrose Bierce

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El horror, lo extraño y lo grotesco son algunos de los principales rasgos que caracterizan la obra literaria del escritor y periodista norteamericano Ambrose Bierce (1842-1914?), un narrador cuya muerte también está rodeada de ese halo de misterio que cultivó. Heredero de Edgar Allan Poe, Nathaniel Hawthorne o Melville, Bierce desarrolló una intensa actividad como escritor de relatos, la mayoría de ellos llenos de un humor e ironía que hicieron popular el sobrenombre de Bitter Bierce por la mordacidad en sus escritos.

Ambrose Bierce

Entre ellos destaca una curiosa reinterpretación de un relato tradicional alemán que llegó a sus manos a través de un conocido que lo había traducido al inglés, El monje y la hija del verdugo (The monk and the hangman’s daughter, 1892). Como el propio Bierce relata en el prefacio de la obra, el doctor Gustav Adolf Danzinger le presentó en 1890 su propia traducción de un relato del escritor alemán Richard Voss. Al no tener un excesivo conocimiento de la lengua inglesa, el doctor le pidió que reescribiera su versión de la obra, a lo que el estadounidense aceptó nada más leerla.

El monje y la hija del verdugo - Ambroce Bierce (ilustración de Santiago Caruso)

El monje y la hija del verdugo es una historia de corte gótico ambientada en el siglo XVII en el que se mezclan el horror, la muerte, lo sobrenatural y la religión. En ella el joven monje franciscano Ambrosius es enviado al remoto monasterio de Berchtesgaden, cerca de la ciudad de Salzburgo, donde conoce a Benedicta, la bella hija del verdugo de la región, marginada por los habitantes de la zona por ser simplemente hija de la persona que ejecuta a los reos. A partir de entonces, el joven lucha con todos los medios a su alcance por defender a la inocente, cayendo sin darse cuenta en una tentadora pasión de la que tratará de escapar.

El monje y la hija del verdugo - Ambroce Bierce (ilustración de Santiago Caruso)

La novela tiene muchos puntos en común con lo gótico de final de siglo, pero se observa en la novela, más que una influencia Romántica, un marcado gusto por lo decadente, lo sobrenatural y lo excesivo. Así lo vemos en sus exhuberantes descripciones, donde Bierce hace hincapié en el aspecto más grandilocuente del lenguaje. La trama se desarrollar en paisajes tenebrosos y oscuros, en donde la naturaleza y la civilización se presentan como entes inquietantes que parecen ser combatidos tan sólo con la religión. Pese a ello, el personaje del monje Ambrosius se elabora mediante distintas pasiones y emociones humanas, que van surgiendo ante los ojos del lector como un doloroso combate en la conciencia del protagonista narrador.

El monje y la hija del verdugo - Ambroce Bierce (ilustración de Santiago Caruso)

La novela entremezcla varios mundos antagónicos que en la pluma de Bierce cobran un nuevo sabor: fanatismo religioso y superstición, lo celestial y lo demoníaco, la inocencia y la corrupción… Hay momentos en los que el lector actual puede ver las costuras de la construcción del horror decimonónica, pero la oscura y sugerente reinterpretación visual que realiza el ilustrador argentino Santiago Caruso para la edición de Libros del Zorro Rojo (quien ya colaboró con la editorial en otras obras como La condesa sangrienta de Alejandra Pizarnik) hace brillar lo grotesco y lo inquietante de los personajes y de la historia.

Referencias

Ambroce Bierce, El monje y la hija del verdugo (ilustraciones de Santiago Caruso y traducción de Patricia Willson), Barcelona, Libros del Zorro Rojo, 2011, 137 páginas.

Las imágenes son cortesía de la editorial Libros del Zorro Rojo.

La foto de Ambrose Bierce está tomada de este blog.

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