Reseñas
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La formación de una marquesa: un cuento de terror vestido de hadas

Existe un estimulante tipo de narraciones que juega a travestir su género con el fin de sorprender y divertir al lector. Por ejemplo, aparentes cuentos de hadas que en realidad esconden un siniestro relato de terror.

Frances Hodgson Burnett

La editorial Alba ha apostado en su nueva colección Rara Avis por la edición de rarezas editoriales e inéditos y, en sus primeras novedades de catálogo, ha “colado” una de estas obras que juegan a aparentar lo que no son: La formación de una marquesa, de Frances Hodgson Burnett (1849-1924), una escritora norteamericana de origen inglés más conocida por sus clásicos de la literatura infantil La princesita (1905) o El pequeño lord Fauntleroy (1885).

La novela comienza, como marca la contraportada del libro, con la clásica historia de la Cenicienta. Una joven dama de escasos medios sobrevive en una modesta pensión realizando recados para damas de la aristocracia hasta que contrae matrimonio -sin proponérselo- con un marqués que queda prendado por su bondad y sentido común. Pero de ese cuento de hadas se pasa al relato de terror al entrar en escena unos parientes venidos de la India, que ven en la nueva marquesa un impedimento a sus aspiraciones de heredar la fortuna del marqués.

La obra que nos trae Alba es sin duda una rara avis en la producción de la escritora, y constituye un interesante quiebro a sus anteriores textos, ligados al mundo infantil y juvenil. La formación de una marquesa es, en cierta medida, heredera de la literatura victoriana, y precisamente de ella toma algunos aspectos como el análisis de la hipocresía moral, el sentimentalismo, la recreación de cierto snobismo social o las neurosis de sus personajes.

Emily Fox Seton bajo lupa

El XIX fue un siglo que permitió la eclosión de excelentes narradoras que, sin embargo, tuvieron que recurrir a historias y prototipos femeninos que limitaron gran parte de su producción en cuanto a temas. Esto derivó, no obstante, en novelas caracterizadas por un fino y agudo análisis de personajes femeninos y su interación con la sociedad de su época.

En La formación de una marquesa Frances Hodgson Burnett aborda diferentes tipos femeninos y disecciona sus características y emociones en relación a un contexto y momento social y vital que las somete a situaciones extremas y estresantes. Particularmente las económicas.

En realidad, la novela puede observarse como un estudio psicosocial de la aristocracia inglesa del XIX, donde la bondad casi estúpida de la protagonista, Emily Fox Seton, contrasta con un universo de apariencias, juegos, hipocresía e intereses egoístas que Hodgson retrata con una inocente mordacidad que no deja nada fuera del marco narrativo.

En este sentido, la protagonista enlaza con la tradición de heroinas literarias de enorme bondad y abnegación que, pese a su origen aristocrático, se ve obligada a subsistir realizando recados para damas. El estudio psicológico y la caracerización del personaje es fino y certero. Hodgson parece no mostrar aprecio por sus personajes y no permite que sintamos simpatía por ellos, incluída su protagonista. De hecho, emana del texto un sutil desequilibrio que nos impulsa a mirar con distancia los personajes, impidiendo la identificación con ninguna de las emociones que ellos sienten. En este sentido, el desapego por los personajes alivia el sentimentalismo de la historia. Envidia, estupidez, egoísmo, hipocresía… los peores institintos humanos.

El texto es en definitiva, un entretenimiento que lleva al lector desde la estereotípica bondad de los cuentos de hadas al mordaz y siniestro relato de terror. Todo adornado con una sutil y burlona mirada british. Para tardes de lluvia y té.

Referencias

Hodgson Burnett, Frances, La formación de una marquesa, Barcelona, Alba (col. Rara Avis), 2012, 338 páginas.

La imagen de Frances Hodgson Burnett fue tomada entre 1890 y 1910 y pertenece al fondo de la Library of Congress estadonidense. Puede encontrarse en Wikimedia Commons.

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