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‘El caso de Paul’, de Willa Cather

El caso de Paul - Willa Cather

No es fácil construir un relato breve en el que el retrato de uno de sus personajes consiga ser tan poderoso como el más complejo y elaborado de los argumentos. El caso de Paul (Paul’s Case, 1905), de Willa Cather (1876-1947), es un buen ejemplo de ello. Con una historia mínima, esta condensada narración es capaz de sustentar su arquitectura en una sutil y precisa recreación psicológica para la que se necesita tan sólo un puñado de páginas. El resultado: un oscuro cuento que reúne las mejores características de la narrativa de la escritora norteamericana.

Publicado en 1905 dentro del volumen El jardín de los Troll (The Troll Garden) y en el McClure’s Magazine, El caso de Paul narra la historia de un joven que aspira a una vida de lujo y belleza lejos de la mediocridad de la escuela y de su hogar paterno, en un entorno en el que le espera un futuro gris que desprecia. Su primer refugio es el mundo del teatro, donde trabaja como acomodador, hasta que un día decide escapar de su Pittsburgh natal (la “ciudad de acero”) a la rutilante Nueva York para vivir y participar de ese mundo idealizado que ansía. Para Paul su vida está en otra parte, en la gran ciudad, en sus teatros, o incluso en un simple ramo de flores. Pero, tras su huida a Nueva York, descubre que todo ese ideal está condicionado por el dinero, devolviéndole a una realidad para la que sólo parece hacer una única salida.

Con esta premisa Willa Cather compone el personaje del adolescente rebelde en torno al cual hace girar otros temas secundarios relacionados con las propias obsesiones del protagonista: el poder de las apariencias, la obsesión por el dinero como fuente de felicidad o la búsqueda de la belleza y el arte como medio y fin de una vida superior.

El caso de Paul La belleza como sentido y búsqueda

Algunos de los elementos más interesantes del relato son la caracterización del personaje y su obsesión por la belleza y el arte en su sentido más elevado o, al menos, lo que Paul considera como sublime.

Para recrear la psicología del protagonista, Cather se sirve de un punto de vista del narrador que bascula sobre dos ejes: por un lado, construye la visión externa de cómo ven los demás a Paul a través del punto de vista de los adultos (profesores, padre, etc.) y, por otro, la visión interior del propio Paul, a través de las emociones que siente éste. Willa Cather, como suele ser habitual en su literatura, perfila estos dos ángulos valiéndose de unos pocos trazos sencillos y precisos y transmitiendo al lector unas bases para que él mismo siga construyendo al personaje. A veces, utilizando los colores como espejo de sus emociones. Otras, recreando los pensamientos y sugiriendo mediante silencios. Algo que en principio podría requerir un tipo de narración morosa en detalles y en descripciones, se convierte en un sencillo y fluido relato basado en la precisión y en la sugerencia, en unos pocos trazos que ayudan al lector a componer a los personajes e interpretar todo aquello que bulle en su interior.Willa Cather, autora de El caso de Paul

De alguna forma, Cather, en su recreación de Paul, juega con una especie de sugerida identificación del lector con sus personajes. Todos, alguna vez, hemos querido ser alguien distinto al que somos o, al menos, vivir una vida diferente. La frustración y rebeldía de Paul son las de cualquier adolescente, por eso es fácil que el lector conecte con él. Paul, como el Holden Caufield de El guardián entre el centeno (The Catcher in the Rye, 1951), del esquivo J. D. Salinger, quiere huir de una vida mediocre y suburbial para disfrutar de un Nueva York que se erige como la ciudad de la belleza, el lujo y los placeres. El lugar en el que Paul quiere estar. Porque Paul no quiere ser actor de ese mundo, sino disfrutar de él:

No tenía necesidad de hacer ninguna de esas cosas: lo que quería era ver, estar en la atmósfera, flotar en sus olas, verse transportado, legua azul tras legua azul, lejos de todo.

El caso de Paul es, en definitiva, un relato muy bien construido cuya fuerza reside en la habilidad de su autora para recrear y sugerir. Un buen punto de partida para entrar en contacto con la narrativa de Willa Cather, una de las escritoras más sugerentes y poderosas de la literatura norteamericana del siglo XX.

Otras obras de Willa Cather que te podrían interesar

Los colonos (O Pioneers!, 1913)

El canto de la alondra (The Song of the Lark ,1915)

Mi  Antonia (My Ántonia, 1918)

Uno de los nuestros (One of Ours, 1922)

Mi enemigo íntimo (My Mortal Enemy, 1926)

Ficha bibliográfica

Willa Cather, El caso de Paul. Un estudio sobre el temperamento (traducción de Aurora Echevarría), Madrid, Nórdica, 2010, 68 páginas.

La imagen de Willa Cather fue tomada en 1912 por Aime Dupont y se puede encontrar en Wikimedia Commons.

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