Literatura japonesa, Reseñas
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‘Senos y huevos’, de Mieko Kawakami

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Uno de los momentos más desconcertantes en la vida de una mujer es su transición de la niñez a la adolescencia. Es una época de cambios, sobre todo físicos, difíciles de asimilar, que pueden llegar a marcar la relación de la mujer consigo misma, con su cuerpo y con la sociedad.

Para Midoriko, una de las tres protagonistas de Senos y huevos (Chichi to Run, 2007), es un momento que espera con temor y asco. ”No dejo de pensar que un día también a mí me bajará la regla, que me durará décadas hasta que se acabe por completo, que un mes detrás de otro la sangre correrá entre mis piernas. Me parece terrible. (…) Parece ser que solo por el hecho de sangrar por ahí una se convierte en mujer. (…) ¿Qué motivo hay para estar tan orgullosa? ¿Qué hay de bueno en ello? A mí no me parece que tenga nada de maravilloso y a lo mejor por eso me repugna.”   Miedo y repulsión que se conjuran mediante la escritura de un diario en el que Midoriko, una preadolescente que se niega a comunicarse con su madre, vuelca sus pensamientos.

Senos y huevos es la cuarta novela de la escritora, bloguera, cantante y actriz japonesa Mieko Kawakami (Osaka, 1976), una autora desconocida en nuestro país que ha llegado a las librerías de la mano de la editorial barcelonesa Sd Edicions. Kawakami mira hacia el mundo femenino sin construir por ello una novela para mujeres, abordando un conflicto generacional y, sobre todo, el desconcierto y rabia ante la pérdida de la niñez con la llegada de la primera menstruación, recibida como una pérdida de control sobre el propio cuerpo. Dilemas y miedos que la escritora japonesa aborda desde un punto de vista fresco aunque en cierta medida melancólico.

Mieko Kawakami, autora de Senos y huevos

La historia de Senos y huevos gira en torno a la complicada relación de Makiko, una camarera de Osaka a punto de cumplir los cuarenta, con su hija preadolescente Midoriko, en la que la incomprensión mutua dificulta la comunicación entre ambas. El tercer vértice que compone el triángulo de la novela es la narradora-testigo Natsuko, la hermana menor de Makiko, una treinteañera soltera que acoge a su sobrina y hermana durante una breve visita a Tokio en la que Makiko tiene la intención de someterse a una operación de aumento de pecho.

Mieko Kawakami explora la inseguridad de sus protagonistas y focaliza su origen en el cuerpo. Tanto Makiko como Midoriko son dos mujeres inseguras a las que su cuerpo impone miedos que no pueden controlar: Makiko, con su obsesión por operarse el pecho y escatimar, de alguna manera, algunos años a la madurez, y Midoriko, con su pavor por pasar a la adolescencia y a la juventud.

El estilo literario de Kawakami es sencillo y fluido (está escrito en kansai, el dialecto de Osaka, de donde es originaria la escritora), y la historia se entreteje con fragmentos de vida de sus personajes que se acomodan con el modo de narrar directo de un blog, con una narración fragmentada interrumpida por las entradas del diario de la joven Midoriko. Sobre su estilo, la autora declaró en una entrevista a los traductores de la edición de Sd Edicions, Fernando Cordobés y Yoko Ogihara, que lo “más importante era el ritmo. Reproducir en la medida de lo posible el ritmo de la lengua hablada, las interrupciones, las inflexiones, la lógica a veces contradictora por la que a veces nos guiamos.” Un territorio lingüístico que no exige grandes esfuerzos y en el que en ocasiones brillan imágenes construidas con fogonazos visuales, como es el caso de la escena de Midoriko con la cocina de Natsuko, estrellando huevos contra su propia cabeza presa de la impotencia, que recuerda a la que sustenta el precioso relato “Las mandarinas” del autor que da nombre al prestigioso premio con el que se alzó Mieko Kawakami  en 2007, el Akutagawa Prize. (1)

Senos y huevos es un relato en el que la mirada de su autora hacia las inseguridades y los miedos de sus protagonistas nos remiten al poder del cuerpo como fuente de conflictos internos. Durante generaciones las mujeres han tenido que improvisar un pacto consigo mismas y aprender a asimilar los cambios que no siempre se aceptan de buen grado, como le ocurre al personaje de Midoriko. Un libro de prosa lisa y sencilla que invita al lector a plantearse la relación de los individuos con su propio cuerpo. Un buen momento para mirarse al espejo como sucede en la escena que cierra el libro. Abriendo bien los ojos y obligando a mirarse más allá del reflejo.

(1) En Vida de un idiota y otras confesiones, de Ryunosuke Akutagawa, Gijón, Satori, 2011.

Referencias

Mieko Kawakami, Senos y huevos (traducción Fernando Cordobés González y Yoko Ogihara), Barcelona, Sd Edicions, colección La caja de laca, 2013, 113 páginas.

La imagen de la escritora Mieko Kawakami y la portada de Senos y huevos han sido facilitados por la editorial Sd Edicions.

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