Literatura japonesa, Reseñas
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‘En el bosque, bajo los cerezos en flor’, de Ango Sakaguchi

En el bosque - Ango Sakaguchi

El terror japonés es mucho más que una etiqueta para cierto tipo de producciones cinematográficas llegadas del país del Sol Naciente. Las facetas más oscuras y siniestras de la condición humana, los aspectos más inquietantes de la realidad o la irrupción de esos seres sobrenaturales con los que la exuberante tradición cultural nipona ha nutrido su literatura a lo largo de los siglos, son el caldo de cultivo para obras como En el bosque, bajo los cerezos en flor (1947), un volumen que reúne tres de los relatos más representativos de Ango Sakaguchi, un escritor y ensayista que demuestra que, en esto del terror y del suspense, Japón tiene mucho que contar.

El japonés Ango Sakaguchi (pseudónimo de Heigo Sakaguchi, 1906-1955) fue un escritor, ensayista y pensador con una prolífica actividad literaria más conocido sin embargo por sus críticas al pensamiento patriótico y nacionalista de su país durante la Segunda Guerra Mundial, en las que denunció la decadencia de sus valores incomodando así a muchos de sus contemporáneos. Sus escritos Un punto de vista personal sobre la cultura japonesa (Nihon bunka shikan, 1942), Sobre la decadencia (Darakuron, 1946) o Más pensamientos sobre la decadencia (Zoku darakuron, 1946) le situaron entre los personajes más controvertidos de la historia del pensamiento moderno japonés.

A esa realidad criticada donde se potenciaban los valores de idealismo y patriotismo, Ango Sakaguchi también responde con un trabajo literario donde lo siniestro, lo horrible y lo cruel se alzan como motores vitales de historias que desvelan las facetas más oscuras de la condición del ser humano.

Ango Sakaguchi, autor de En el bosque, bajo los cerezos en flor

En el bosque, bajo los cerezos en flor, relatos de horror y fascinación según Ango Sakaguchi

Según detalla el profesor Masao Shimura, las novelas e historias cortas de Ango Sakaguchi se dividen en tres tipos: farsas, fábulas y misterio. Al segundo pertenecen los relatos que conforman En el bosque, bajo los cerezos en flor, un clásico de la literatura de terror (una etiqueta, no obstante,  que no hace justicia a la riqueza de los textos que componen el volumen) con la que la editorial asturiana Satori ha querido inaugurar su nueva colección Satori Ficción.

En el bosque, bajo los cerezos en flor se compone de tres narraciones. La primera, que da nombre al volumen, fue publicada en 1947 y es uno de los más célebres relatos japoneses que ha dado incluso lugar a una serie de anime, Aoi Bungaku, y a una película con el mismo título. La historia de “En el bosque, bajo los cerezos en flor” se centra en un personaje proscrito de la sociedad, un bandido que asalta a los viajeros que se internan en un bosque plagado de misteriosos árboles de cerezo. Allí secuestrará a una bella y enigmática mujer que muy pronto mostrará unos terribles caprichos que parecen no tener límite y que el bandido no puede dejar de cumplir.

Las historias de Ango Sakaguchi desdibujan los límites de lo real para dar cabida a los elementos sobrenaturales

El punto de partida de este relato es una tradición muy extendida en Japón, disfrutar de los cerezos en flor, a cuya belleza el autor “le da la vuelta” introduciendo un elemento de sospecha y horror. Esta desestabilización de la realidad es uno de los puntos fuertes de la narración junto con el del personaje malévolo de la mujer que termina virando hacia lo grotesco. La sumisión a esta belleza terrible, encarnada en el bandido que hace cualquier cosa, por terrible que sea, para complacer a la mujer, sitúan al lector en un terreno poco firme que perturba y seduce a partes iguales.

La segunda historia también explora, como en el primer relato, el elemento de la belleza y el horror. “La princesa Yonaga y Mimio” está protagonizada por un joven escultor que recibe el encargo de tallar una estatua de un Buda para una joven y caprichosa princesa. De nuevo es la mujer el símbolo del horror y la perdición, representados por la princesa Yonaga y por la cortesana Enako. La fascinación que la princesa y sus crueles caprichos ejercen en el personaje protagonista son similares a los del bandido de “En el bosque, bajo los cerezos en flor”, aunque quizá en este relato el escritor dé una nueva vuelta de tuerca y se centre en el acto de la creación yde  la servidumbre que ésta exige a los artistas.

La última historia, “El gran Consejero Murasaki”, está ambientada en un contexto sobrenatural: un lujurioso y egoísta consejero del emperador encuentra por casualidad una flauta sagrada que pertenece a una de las doncellas de la Luna, que no puede regresar a su corte a menos que el consejero le devuelva el mágico instrumento. El consejero, que piensa que esta circunstancia le traerá la felicidad, no encuentra más que horror y sinsabores ante su cruel decisión de no devolver la flauta a la doncella.

Si hay un elemento que puede servir como nexo de los tres relatos es sin duda la maldad que anida en la inocencia y en lo aparentemente bello, con momentos de horror sobrecogedores que perturban por lo extraño y macabro de su belleza. En este sentido, Jesús Palacios expone en el Epílogo de la edición de Satori que “Ango nos lleva (…) a terreno del puro horror abstracto y existencial, donde el verdadero miedo yace en la naturaleza misma de la vida, en un mundo inexplicable, que escapa por completo a nuestro dominio.” Así, Ango es un autor que explora el horror desde lo puramente cotidiano, como puede ser la belleza de una mujer o los pétalos de la flor del cerezo. La inocencia, en apariencia delicada, puede esconder algo mucho más siniestro y terrible.

Y es que las historias de este autor japonés desdibujan los límites de lo real para dar cabida a los elementos sobrenaturales, mediante un estilo directo que traza las historias con un cierto toque oral que hace de su lectura una experiencia que engancha por su sencillez. Influido por el Decadentismo francés, donde femmes fatales juegan con el destino de los individuos y lo inquietante altera el sentido de la realidad, Ango Sakaguchi, con su En el bosque, bajo los cerezos en flor, traza un conjunto de historias fascinantes que ofrecen un nuevo punto de vista del terror japonés.

Ficha bibliográfica

Ango Sakaguchi , En el bosque, bajo los cerezos en flor (traducción de Susana Hayashi y epílogo de Jesús Palacios), Gijón, Satori, 2013, 152 páginas.

La foto de Ango Sakaguchi es de Tadahiko Hayashi y la he tomado del blog Rokudenashi Bunka. La ilustración de la portada de Satori es de Takato Yamamoto.

3 Comments

  1. Interesante. Me ha intrigado bastante este escritor que hasta el momento desconocía ya que me he concentrado principalmente en Soseki y Oe pero Ango Sakaguchi suena muy bien.

    Me ha encantado encontrar este blog. Soy fans. 🙂

    • Ana Matellanes says

      Hola, keitai.

      Gracias por tu comentario 🙂 Yo tampoco conocía a este autor; todo el mérito es de la editorial Satori que está publicando autores poco conocidos pero con títulos de lo más recomendable. Por ejemplo, acaba de salir uno de Shiro Hamao, un autor considerado como el padre de la novela negra japonesa, del que espero poder hablar pronto en el blog.

      ¡Saludos!

      • Impedimenta y Satori son dos de mis editoriales favoritas.
        Esperaré el review del libro de novela negra 😀

        Saludos n__n

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