Literatura japonesa, Reseñas
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‘Cuentos de cabecera’, de Osamu Dazai

Cuentos de cabecera - Osamu Dazai

Si existe un escritor japonés abiertamente autobiográfico es sin duda Osamu Dazai (Kanaki, 1909-1948). Las complicadas relaciones con su familia, los problemas con el alcohol y las drogas, o el profundo pesimismo y desesperación que le empujaron hasta cinco veces hacia el suicidio son algunas de las circunstancias vitales que impregnan muchos de sus relatos. Biografía y ficción como unión indisoluble e impúdica en obras donde palpita la personalidad de un escritor que vivió al borde del abismo intensamente y que utilizó la literatura como una manera de escribirse (y explicarse) a sí mismo.

Osamu Dazai, autor de Cuentos de cabecera

Lejos de esa gravedad que impregna novelas como Indigno de ser humano, la obra más reconocida del escritor, se encuentran los relatos que componen los Cuentos de cabecera, volumen que acaba de publicar la editorial asturiana Satori en su nueva colección “Satori ficción”. Aunque no tanto como pudiera pensarse. Como señala Daniel Aguilar en el prólogo de la edición de Satori, “es fácil reconocer al propio Dazai en los cuatro protagonistas de los respectivos cuentos de cabecera (…), puesto que el tema de estos cuatro cuentos no es otro que el de las relaciones hombre-mujer”.

Cuentos de cabecera (Otogi-zoshi, 1945) fue escrito en los últimos meses de la Guerra del Pacífico tomando como base algunos conocidos relatos infantiles del folklore japonés. En ellos se encuentran personajes habituales en el mundo fantástico nipón (tanukis, onis, animales que hablan…), pero en este caso Osamu Dazai sólo toma como punto de partida la historia y la reformula impregnándola de su personalidad, de su manera de ver el mundo y, sobre todo, de ver las relaciones humanas.

El Prefacio que inaugura el libro nos introduce en un presente incierto en el que las alarmas que avisan de un ataque aéreo empujan a un padre a un refugio en el que el tiempo y el miedo se combaten mediante la lectura de un libro de cuentos ilustrados (los “Cuentos de cabecera” que dan título al volumen). Pero los relatos de Osamu Dazai tienen poco de infantiles. Así, en el primero de ellos, “El lobanillo desaparecido”, las (malas) relaciones entre el matrimonio protagonista cobran un protagonismo mayor que el del cómico lobanillo que atormenta a sus personajes. En el segundo de los relatos, “La historia de Urashima”, vuelve a mostrar un protagonista acuciado por las críticas y el menosprecio de sus familiares, pero son el tema de la infelicidad y el de la vejez los que finalmente se erigen como motor del cuento. El tercero, “La montaña de Kachi-kachi” vuelve a tocar el tema de las relaciones amorosas, quizá influido por las propias vivencias del escritor, donde el intento de suicidio con una de sus amantes, al que él sobrevivió, aparece como un doloroso recuerdo. El último de los relatos, “El gorrión de la lengua cortada”, vuelve a explorar las relaciones conyugales y la codicia.

Humor, pesimismo e ironía son algunos de los elementos que engarzan los cuatro relatos de Cuentos de cabecera, un libro que poco tiene que ver, como hemos dicho, con el mundo infantil. Si en los cuentos de hadas brilla el optimismo y el asombro que definen a los niños, Dazai prescinde de esa visión luminosa e inocula a los relatos un toque más sombrío, adulto y realista, descorriendo la cortina de los interiores del ser humano y mostrando todos sus defectos y egoísmos sin renunciar al elemento sobrenatural.

Ficha bibliográfica

Osamu Dazai, Cuentos de cabecera ( traducción, prólogo y notas Daniel Aguilar), Gijón, Satori, 2013, 204 páginas.

La imagen de Osamu Dazai es de Yoshiaki Watanabe y fue tomada en 1944. Está tomada de Wikimedia Commons.

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