Literatura japonesa, Reseñas
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‘Colegiala’ o las mujeres de Osamu Dazai

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Osamu Dazai es una de esas figuras literarias cuya obra está encadenada a los avatares biográficos de su autor. Es el peaje que pagan los escritores de vidas marcadas por la enfermedad, las adicciones, los amores desgraciados o la infelicidad enraizada en el alma que únicamente se sobrelleva con el acto de la creación. Autor de una colosal novela, Indigno de ser humano, y de narraciones como las que componen Relatos de Tokio o Cuentos de cabecera, Osamu Dazai (Kanagi, 1909-1948) escribe y se describe a sí mismo en historias oscuras y desasosegadoras por lo que tienen de impúdicamente biográficas. A esto se une el uso de la técnica de watakushi sosetsu, que a través de la primera persona y mediante la recreación de las emociones de sus narradores-personaje,  transmite una sensación de veracidad autobiográfica en sus relatos.

Osamu Dazai, autor de ColegialaSon precisamente las emociones las que construyen a los personajes femeninos  de Colegiala (Impedimenta, 2013), un volumen que reúne catorce relatos escritos por el narrador nipón a lo largo de una década. Algunos de ellos nacen justo después del primer intento de suicidio de Dazai en 1935, al que siguieron varias tentativas más hasta la última y fatal en 1948. Años que sin duda pesarían como una losa al escritor y que se traducen en relatos que ceden el protagonismo a los individuos más invisibles del Japón de la época, las mujeres, en cuyas voces asoma la angustia y la resignación.

Las mujeres de las historias de Osamu Dazai son francas a su manera, inseguras y generalmente muy críticas consigo mismas. No es difícil sentirse identificado con muchos de sus miedos y dudas. Todos los relatos se convierten, más que en una narración, en una confesión de sus estados interiores. Osamu Dazai cuenta la vida como sucede en el interior de sus personajes, y sólo breves referencias al momento histórico que les tocó vivir enmarcan sus vidas con un atisbo temporal. Hablan del ahora, de lo que sucede en su interior.

El escritor japonés trabaja convirtiendo el pensamiento  y las emociones en el epicentro de los relatos, que se construyen con las palabras que piensan sus heroínas, heroidas orientales que recuerdan sus vidas junto a hombres que no las entienden, devoradas por instantes de desconcierto y dolor, y por miradas hacia un espejo que les devuelve una imagen de sí mismas distorsionada. Emociones, en definitiva, que se perciben como una prisión claustrofóbica que las mujeres de Osamu Dazai conjuran mediante la confesión o el diálogo consigo mismas y con aquellos que las han hecho infelices.

Amor, desencanto y vergüenza en las mujeres de Osamu Dazai

En las páginas de Colegiala el amor es el motor de muchas de sus historias y personajes. Así, amor y autoengaño vertebran “El árbol del cerezo y el silbido mágico”, un emocionante relato sobre el amor fraternal y la construcción ficticia del anhelo del amor como manera de escapar de una realidad dolorosa.

Sin embargo, el amor también se observa desde una perspectiva desencantada. En este sentido, la infelicidad dentro del matrimonio es la corrupción del enamoramiento que las mujeres de Dazai experimentan en muchos de los relatos. Quizá el más interesante sea “Un grillo”, donde su protagonista rememora su enamoramiento y matrimonio con un hombre al que el dinero y el interés por el ascenso social cambian y que terminan acabando con el amor que siente por él. Una mirada atenta y crítica a la que también somete la protagonista de “Ocho de diciembre”, donde Dazai recrea las distintas maneras de afrontar el día en el que Gran Bretaña y Estados Unidos declararon la Guerra a Japón en 1941, con un matrimonio protagonista donde el hombre simboliza la inacción y la narradora la voluntad de afrontar y sobreponerse a una situación límite. La percepción de esa diferencia de criterios es la que va rompiendo poco a poco el amor de la protagonista por su marido.

Osamu Dazai también explora el impacto del sentido de la culpa y de la vergüenza en sus mujeres. En el interesante relato “Piel y corazón” un simple sarpullido mina la autoestima de su protagonista, que construye ante nuestros ojos una demoledora visión de sí misma, fea e insignificante, y de la relación con su marido. Esa mirada intensa y crítica tiene su manifestación más conseguida en el relato que da título al volumen, “Colegiala”. El retrato que construye la muchacha que relata un día en su vida es implacable, elaborando diferentes perspectivas sobre su personalidad y construyendo a un personaje vivo y creíble.

Las mujeres de Osamu Dazai exhiben sus puntos débiles, sus miedos y sus anhelos, y lo hacen de una manera tan auténtica que es imposible no sentir compasión o cariño por ellas. El escritor japonés nos regala un puñado de relatos delicados donde el universo femenino se dibuja con todas sus contradicciones, y con el que el escritor muestra una voluntad de explorar todas esas emociones que nos construyen como seres humanos. Un libro hermoso que contiene no obstante un profundo sentimiento de dolor y pérdida, con vidas conscientes de sus fracasos personales de los que saben que no podrán recobrarse y que buscan en la palabra la manera de soportar el paso de los días. Como Osamu Dazai, sus mujeres están rotas por dentro. Pero, paradójicamente, vivas.

Referencias

Osamu Dazai, Colegiala (traductores Ryoko Shiba y Juan Fandiño), Madrid, Impedimenta, 2013, 272 páginas. 

La imagen de la portada es de Impedimenta. La foto de Osamu Dazai está tomada de Wikimedia Commons.

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